Odelay's Space

Música, Internet

Miércoles, 29 de Julio de 2009

12:26 pm

O, básicamente, una página tipo GoEar, Imeem o Deezer, pero con una librería comparable a la de Spotify, posibilidad de crear listas de reproducción, funciones para redes sociales, posibilidad de insertar widgets con canciones o listas de reproducción en un blog o página web... De las páginas para escuchar músicas en streaming que conozco, por el momento la mejor que conozco. Huelga decir que os recomiendo haceros una cuenta ya mismo.

Grooveshark

Música, Videojuegos, Review

Martes, 28 de Julio de 2009

2:51 pm

Que no me he olvidado de esta sección. Sigamos:

Final Fantasy X

Compositores: Masashi Hamauzu, Junya Nakano, Nobuo Uematsu

Final Fantasy X fue el comienzo de algunas cosas, pero el final de muchas otras. Es el comienzo de la saga en una nueva consola (la Playstation 2), es la primera entrega que incluye diálogos hablados, la primera con otros compositores aparte de Uematsu (sin incluir la saga de Final Fantasy Tactics, por supuesto). Pero también significa el adios de la saga a una de sus figuras emblemáticas (Hironobu Sakaguchi), el último juego de la saga que haría la compañía antes de fusionarse con Enix, y el último (hasta el momento) que contaría con una participación sustancial de Nobuo Uematsu en el aspecto sonoro. Es por eso que todo el juego tiene un carácter extraño, nostálgico a ratos, y rupturista en otros, y es en esa fricción entre tradición y ruptura donde reside tal vez parte de su encanto, y su mayor seña de identidad. La historia es de la más dramáticas de la saga, con gran carga de crítica religiosa, que nos presenta un mundo (Spira) inmerso en un ciclo de continua muerte: Sin (una especie de ballena gigante con poderes psicotrónicos) arrasa una población o varias, un invocador va por los templos reclamando de gente que está atrapada en piedra unos espíritus muy poderosos con los cuales poder vencerle, cosa que, si consigue, mata al invocador; para que al tiempo Sin vuelva a renacer y todo vuelva a empezar. La inevitable historia de amor es un poco cursi, pero mona (reconozco que se me hizo un nudo en la garganta con el final); los personajes son buenos, especialmente la maternal y amargada Lulu; el sistema de batalla, al ser por turnos puros y duros, permite mucha más estrategia que en el pasado; el aspecto gráfico, en su día espectacular, sigue resistiendo bien... Es un juego bastante completo, muy cinematográfico, muy lineal (a muchos fans les dolió mucho la supresión del mapamundi), y un digno final tanto a la etapa de Sakaguchi, el alma mater de la saga, en la compañía, como a la de Squaresoft como tal, dado que al poco tiempo se fusionó con Enix, dando lugar a SquareEnix (o como la conocemos casi todos, Squeenix)

En el aspecto sonoro, también tenemos el mismo carácter de lucha entre renovación y tradición, porque, oh novedad, aquí hay tres compositores. La renovación la encarnan Masashi Hamauzu y Junya Nakano, los encargados de traer nuevos aires e influencias a la banda sonora; y la tradición la encarna Uematsu, el viejo maestro, que aquí deja el protagonismo a sus dos pupilos, tanto en número de pistas como en su calidad.

Porque Uematsu en esta banda sonora está... muy mal. Puede que el esfuerzo mastodóntico de la banda sonora del FFIX le dejara para el arrastre, pero es que de su aportación pocas cosas se pueden salvar: algunos temas agradables (“Ending Theme”, “Mi'ihen Highroad” o “Calm Before The Storm”) y sólo dos de ellos de cierta altura: las dos melancólicas y preciosas piezas para piano de “To Zanarkand” y “Via Purifico”. Del resto, o se parece demasiado a algo que ya haya hecho en el pasado (Seymour's Theme, Tidus's Theme), o es soso y manido con avaricia (Auron's Theme) o es directamente sonrojante (Shoopaf Riding, Djose Temple). No es raro que después de esta banda sonora el compositor se tomara unas buenas vacaciones, porque aquí se le nota sin inspiración, repitiendo progresiones melódicas de una manera irritante, y con arreglos que parecen de la generación anterior, sin intentar explotar las nuevas capacidades de un hardware bastante mejor que el anterior. Tal vez es esto último lo que más me extrañe: Uematsu ha exprimido muchas veces en cuestión de arreglos y texturas el hardware en el que se encontraba (recordemos la variedad abrumadora del FFVI), con lo que no se entiende que, ahora que tiene un hardware que le podría dar una expresividad mucho mayor, no la aproveche, y use una paleta de sonidos tan limitada. La balada cantada también es suya (Suteki Da Ne?), el precioso arreglo es de su compañero inseparable, Shiro Hamaguchi, y sería tal vez la mejor balada cantada de un FF de no ser porque no aguanto la extremadamente irritante voz de Rikki la cantante.

De los dos nuevos, Nakano es el más irregular. Sus temas son mucho menos melódicos, más atmosféricos, casi ambientales, con mucha atención a las texturas usadas, y aprovechando al máximo el hardware de la Playstation 2. Tanta textura tiene el riesgo de a veces perderse por el camino y terminar volviendo la pieza un aburrimiento total, cosa que a Nakano le sucede bastantes veces aquí (Darkness o Temple Band, por poner dos ejemplos), pero cuando triunfa, es un acierto absoluto. Ejemplos de esto son la luminosa Luca, plagada de guitarras acústicas que se superponen; o la oscura y tremenda Guadosalam, compuesta a partir de percusiones que se van armonizando poco a poco como por arte de magia, el arreglo del himno de los oradores con acordeón y violines liberador de Sprouting, Illusion, onírica y heladora como un Calipo; los violines suspendidos en el tiempo de Twilight, o los sintes ultragraves y envolventes de Underwater Ruins. Todas sumergen la saga en el camino de la pura ambientación, y sin ser de lo mejor que ha hecho el compositor, dan nuevos aires y soluciones sonoras a la saga.

Pero el rey, el auténtico dominador de esta banda sonora en calidad es Masashi Hamauzu, posiblemente el mejor compositor de música de videojuegos de Japon en la actualidad (juro que estoy intentando mantener el fanatismo lo más controlado que puedo). Tras rescatar la saga de videojuegos Saga Frontier de la mediocridad con una banda sonora legendaria como la del Saga Frontier 2, Hamauzu trae sus mezclas de estilos y su estilo impresionista, de melodías difusas como colores superpuestos, que de cerca no parecen tener sentido, pero que en cuanto te alejas forman un cuadro precioso. Su primera entrada, el precioso tema de Besaid Island, ya da una idea de la calidad de sus contribuciones, y del nuevo aire que trae a la saga. Y a partir de ahí, Hamauzu no hace más que acumular temas impresionantes, algunos de ellos de los mejores que ha visto tanto la saga como los videojuegos en general en mucho tiempo, como People Of The North Pole, la melancólica y solemne pieza que nos acompaña en nuestro laaaaaaargo camino por el Monte Gagazet, penúltima escala de nuestro trágico viaje, y que seguramente es el mejor tema de la banda sonora, y uno de los cinco mejores temas de la saga; los sintes etéreos que se superponen y el clarinete depresivo de la ensoñadora “Wandering Dream”, o el tema de batalla final, una disonante y agresiva pieza para piano que recuerda a Stravinski y que se convierte, por raro que pueda sonar, en uno de los más agresivos y mejores temas de batalla finales de la saga. Por el camino hay de todo: una delicada maravilla con un etéreo sinte que cae como el rocío y violines arrulladores (Macalania Forest), un arreglo del himno de los oradores con coro e instrumentos japoneses que pone los pelos de punta (The Sending), el techno funky y bailón de Blitz Off!, la cacofonía imparable de Crisis, el ruido como de trenes que te apisonan de Challenge… Lo que asusta es que de todas sus contribuciones sólo se puede encontrar un pequeño fallo (Confrontation, que no va a ninguna parte): todo el resto de sus temas son de un nivel como poco notable, y la mayoría de las veces se convierten en lo mejor del CD al que pertenecen, llenos de melodías imprevisibles, extrañas y preciosas, y arreglos memorables e imaginativos. Y aún tendría margen de mejora: su siguiente banda sonora, la del Unlimited: SaGa, es una joya musical, dividida en dos discos cada uno con un estilo diferente (uno clásico y otro más techno), y brillando en ambos con una calidad que asusta, doctorándose como el mejor compositor de música de videojuegos que tiene Japón ahora mismo (ahí, que no se note que soy fan ni nada)

También contribuye Nakano, pero es sobre todo Hamauzu quien hace olvidar los múltiples patinazos de Uematsu, y quien eleva esta banda sonora a ser, seguramente, lo mejor que ha ofrecido la saga musicalmente desde el FFVI. Si gusta más o menos es cuestión de gustos (a mí me gusta más, pero soy un fan irredento de Masashi Hamauzu, así que no cuento), pero no queda duda de que es la más diversa de la saga, producto de la colisión de los estilos tan diferenciados de los tres compositores, además de ser un gran y muy necesario soplo de aire fresco en una saga que en lo musical (y también en lo jugable, para ser sinceros) necesitaba un poco de renovación.

Mis favoritas:

CD 1: To Zanarkand, Underwater Ruins, Besaid Island, The Sight Of Spira, Illusion
CD 2: Sprouting, The Sending, Silence Before The Storm, Luca, The Splendid Performance, Travel Agency, Guadosalam
CD 3: Thunder Plains, Macalania Forest, Scorching Desert, Crisis, Via Purifico
CD 4: People Of The North Pole, Wandering Flame, Someday the Dream Will End, Hymn Of The Faith (Lady Yunalesca), Challenge, Decisive Battle

Mi nota: 8,5

Música, Internet, Resúmen

Jueves, 23 de Julio de 2009

11:12 am

Con un poco de retraso (casi estamos ya en agosto), pero allá va. Por el momento no está siendo mal año en lo musical, a ver cómo continua:

Discos:

10: M.Ward - Hold Time
9: Lily Allen - It's Not Me, It's You
8: Royksopp - Junior
7: Dinosaur Jr - Farm
6: Mastodon - Crack The Skye
5: Phoenix - Wolfang Amadeus Phoenix
4: A.C. Newman - Get Guilty
3: Wilco - Wilco (The Album)
2: Bat For Lashe - Two Suns
1: Neko Case - Middle Cyclone

De propina: 10 canciones de discos (no necesariamente singles) que no pertenecen a la lista anterior, pero que no he podido parar de escuchar en lo que llevamos de año:

Anni B Sweet: Motorway

Annie: Sweet

BoA: Energetic

Eminem: Same Song And Dance

Franz Ferdinand: Ulysses

Florence And The Machine: Rabbit Heart (Raise It Up)

Marié Digby: Feel

The Prodigy: Thunder

U2: Unknown Caller

Yeah Yeah Yeahs: Zero

Música, Videoclips

Miércoles, 22 de Julio de 2009

7:34 pm

Vuelve el colectivo de animadores Shynola, sin duda una de las grandes luminarias del mundo del videoclip en los últimos años, y vuelven con seguramente el mejor video del año, y el mejor que recuerdo desde el monumental video de Wanderlust de Björk. Una preciosidad hecha con dibujos hechos a tiza, donde Chris Martin tiene que rescatar a una princesa secuestrada por una ardilla gigante.

Coldplay: Strawberry Swing (dir: Shynola)

(esto lo ví en videos.antville.org)

Televisión, Review

Miércoles, 22 de Julio de 2009

4:35 pm

Daria

 “No tengo baja autoestima, sólo tengo poca estima por el resto de la gente”
 

En estos seis meses que llevo sin estar por aquí me he dedicado sobre todo a estudiar, como un auténtico cerdo. Pero seis meses dan para mucho, y ha habido (poco, como habrán podido comprobar por la falta de actualizaciones) tiempo libre para poder hacer esas cosas que evitan que me vuelva loco y salga a la calle con un AK-47 dispuesto a liberar al mundo de tanto gilipollas: música (publicaré en breve mi “esperadísima” lista de ecuador del 2009 de discos), cine, juegos (vivan Fallout 3, Street Fighter 4 y Mirror's Edge), y series. Precisamente de la serie que más me ha gustado de las que he visto este año, y de una de las que más me ha gustado en un cierto tiempo, quiero hablar hoy: Daria.

Daria es una serie que emitió la MTV (si, esa cadena que antes emitía música y series interesantes y ahora emite reality shows vergonzosos para cualquiera con un nivel de inteligencia superior al de una cucaracha) entre 1997 y 2002, y que nos narra las vivencias de Daria Morgendorfer, chica de 16 años que llega junto a sus padres, Ellen y Jake, y su hermana Quinn a la ciudad de Lawndale. Daria, como podéis ver en la foto de arriba, tiene el pelo rojo, gafas, una voz monótona casi hipnótica, cara inexpresiva, y nunca ha tenido casi amigos/as, porque Daria, para su suerte o su desgracia, tiene una mente privilegiada que, aparte de permitirle sacar muy buenas notas, le permite ver lo estúpidos y vacíos que son sus compañeros de instituto y lo poco para lo que vale en realidad el sistema educativo, lo cual, unido a su ácido y cáustico sentido del humor y actitud extremadamente cínica y sarcástica ante la vida (la frase de debajo de la foto es de las cosas más suaves que dice en la serie), la convierte en una inadaptada social que colecciona llamadas a sus padres de los directores de los institutos en los que ha estado. Entra en el instituto de Lawndale convencida de que, otra vez más, no va a hacer ni un solo amigo en este nuevo instituto, de que no va a haber nadie más interesante que los palitos de pescado, pero el milagro sucede, y encuentra alguien que tiene una visión de la vida y un sentido del humor similar al suyo: Jane Lane, artista polifacética, segura de sí misma, y con las mismas visiones de la vida y de la gente del instituto que Daria. Rápidamente conectan, se hacen amigas... y lo que sigue son cinco temporadas, de unos 13 capítulos cada una, más dos pelis de una horita cada una, en las que, sobre todo Daria, pero también Jane y Quinn, crecen, se pelean, se reconcilian, descubren el amor, la traición, y llegan a la conclusión de que el instituto es una mierda, que la universidad no será mucho mejor, y que la mayoría de las veces las cosas no son como uno se las espera, ni la gente es como parece a primera vista.

Hay muchos factores que hacen que Daria sea, además de una serie divertidísima y meante, tan interesante y profunda. El primero es, obviamente, los personajes, que, sobre todo los principales, son memorables, y lo que es aún más raro en una serie de este tipo: totalmente creibles. Es raro que no nos hayamos cruzado con alguien como la perfecta e hipertrabajadora Jodie, la histérica y en el fondo muy tierna Stacy, o incluso con una Daria o una Jane; o hallamos tenido profesores tan raros como DiMartino o O'Neill: todos, y muy especialmente los personajes principales, son gente que nos podríamos haber encontrado en nuestro instituto. Pero, y hablando ahora de los personajes principales, si parecen tan sumamente creibles, es por lo extraordinariamente bien que están llevados: cambian con los acontecimientos, crecen, maduran, cometen errores: en definitiva, parecen humanos. Esto, que dicho así parece algo obvio, es tan, TAN raro en una serie que se supone que es para adolescentes que es digno de celebración, y más cuando esos cambios están tan bien llevados como en esta serie.

El segundo factor, más obviamente aún, son los prodigiosos guiones que tiene. En toda la serie hay muy pocos capítulos que puedan ser considerados ni siquiera malos, sino siquiera poco interesantes (recuerdo tres o cuatro nada más), siendo el resto, como poco, meantes, siempre con el ácido y sarcástico sentido del humor de Daria y Jane como eje central, pero con ejes secundarios igualmente memorables: los padres de Daria (especialmente su padre, siempre al borde de explotar), las andanzas del Fashion Club (el grupo de amigas de Quinn, las chicas guapas y estilosas del instituto), la delirante relación entre Britney (la cheerleader rubia y tonta) y Kevin (el quarterback aún más tonto), el grupo de profesores, con el imprevisible y siempre irascible DiMartino y su ojo a punto de explotar, el siempre dialogante y cursi hasta la indigestión O'Neill, o la directora Li, siempre obsesionada por ganas más dinero; Upchuck y sus intentos constantes de ligar con todo lo que se mueva y tenga sexo femenino en el instituto, el hermano de Jane, Trent, prototipo del slacker estilo años 90, y su grupo, los infames Mystik Spiral; o los delirantes titulares del programa “Sick, Sad World” (¿por qué no se emitirá algo así en la tele española?) Todos nos brindan capítulo tras capítulo de risas sin fin, y además, y esta es la gran diferencia con otras series de este estilo, reflexiones y verdades como puños sobre la vida, la adolescencia y lo extraño que es crecer.

Siendo todos los capítulos muy buenos, es en los finales de temporada donde los guionistas echan el resto ofreciendo los que son siempre los mejores capítulos de sus respectivas temporadas, siendo algunos verdaderas obras de arte (especialmente el último de la quinta temporada, puede que el mejor capítulo de toda la serie), normalmente menos humorísticos, pero más esclarecedores sobre el pasado y las dudas de los personajes, y muchas veces de capital importancia en el argumento de la serie. Por ejemplo, y sin spoilear mucho: en el final de la tercera temporada se introduce a Tom Sloan, y con él, el tema del amor, lo cual, aparte de darnos mucha más información sobre las inseguridades de ambas (sobre todo de Daria, un personaje que ha tenido muy pocos amigos en su vida, y aún menos relaciones amorosas) termina desencadenando un verdadero terremoto en la relación de Daria y Jane.

Además de la serie, se hicieron dos pelis: Is It Fall Yet? y Is It College Yet?. La primera se sitúa temporalmente entre la cuarta y la quinta temporada, y es la mejor de ambas: de hecho, es de lo mejor que ha ofrecido la serie. En ella se cierra la pelea de Daria y Jane a propósito de Tom, se nos da una visión menos frívola de Quinn, y nos ofrece algunos de los mejores momentos de la serie, como la preciosa y a la vez infame canción de Mystik Spiral que apuntala la reconciliación de Daria y Jane, la tiernísima escena en la que Quinn le confiesa a Daria que su profesor de verano, el primer chico que realmente le gusta, le ha rechazado, con Daria consolándola; Alison intentando ligar con Jane en el campamento de arte, el jefe de dicho campamento doblado por Dave Grohl... La segunda peli se sitúa al final de la quinta temporada, con todos buscando universidad y esas cosas, y sin llegar al nivel de la primera, ofrece buenos momentos, como la ruptura del Fashion Club, Upchuck consiguiendo ligar por fin, el discurso de Daria al recibir el premio por méritos académicos, la relación entre Quinn y la amiga que hace en el bar donde trabaja... Como he dicho, es buena, pero no es ni de lejos de lo mejor de la serie, y palidece ante la primera, al menos para mi personal y extraño gusto.

Daria ofrece lo que muy pocas series animadas, y aún menos series para adolescentes, tienen: personajes memorables, totalmente creibles y humanos; una visión ácida y cáustica, casi subversiva, del mundo; horas y horas de reir hasta no poder más, y además un tierno y a la vez realista recorrido por la adolescencia y los millones de cambios que acarrea esa turbulenta y extraña época. Y por si fuera poco, tiene una banda sonora antológica, verdadero resumen sonoro de los 90, y que ofrezco en estas listas para abrir en el Spotify (canciones cogidas de las listas colgadas en Outpost Daria: creo que no me he dejado ninguna canción de las que están en Spotify, pero si falta alguna que pueda ser incluída, avisad en los comentarios, porfaplis). Es que hasta los créditos de cierre de cada capítulo son una joya. Es casi tan increíble que esta serie fuera emitida por la MTV (uno de los principales mensajes de la serie es que hay que aprender a pensar por uno mismo: justo lo contrario delo que le conviene a la cadena) como que no esté en DVD todavía, aunque parece que esto puede cambiar y en 2010 tengamos una edición de esta serie en DVD, Mientras, tenéis torrents que la recopilan entera, aunque a veces la calidad de algunos episodios deje bastante que desear, y no haya subtítulos en español más allá de la primera temporada (ni en inglés más allá de la tercera). Aún así, si tenéis un inglés medianamente fluído, no os la podéis perder: es seguramente de las cinco mejores series de animación que se hayan hecho en los 90, lo cual dada la cantidad de series buenas de animación que se hicieron la década pasada, es decir mucho. Y si no os gusta, al menos seguro que encontraréis más de 20 frases memorables para citar en todos los foros que visitéis.

Mi nota: 9'5

Las listas para el Spotify:

Temporada 1

Temporada 2

Temporada 3

Temporada 4

Temporada 5

Is It Fall Yet?

Is It College Yet?

Música, Videojuegos, Review

Miércoles, 11 de Marzo de 2009

1:01 pm

Hora de seguir con mi proyecto de reviews largas como el Tour de Francia. Amos allá.

Final Fantasy IX OST

Compositor: Nobuo Uematsu
Año: 2000

Squaresoft se tomó el último juego de la saga en Playstation como un homenaje a los juegos más clásicos de la saga, olvidando ambientaciones futuristas y diseños de personajes realistas, y volviendo a los temas más clásicos y fantásticos de este tipo de juegos: magos negros, princesas rebeldes, ladrones desvergonzados y de buen corazón, caballeros protectores un poco tontos, reinas hambrientas de poder, historia de amor, dragones, barcos voladores, ranas que se convierten en reyes con un beso de la reina... Todo con bastante sentido del humor, unos gráficos PRECIOSOS, y un minijuego de cartas que, aunque divertido, no llegaba a la gloria del juego del Final Fantasy VIII ni por asomo. El resultado global es el capítulo que me resulta más completo de la saga en PSX: la historia es buena, sus giros y vaivenes no me resultan demasiado forzados ni absurdos, sus diálogos me son menos irritantes que en el pasado, su aspecto gráfico es obviamente el mejor de esta etapa en Playstation en cuestiones técnicas, artísticamente es precioso, jugablemente es divertido, el poder poner a cuatro personajes al mismo tiempo en un combate mola, las invocaciones no son tan pesadas (es decir, no tienen animaciones tan largas) ni determinantes como en el pasado, siendo la personalización de tus personajes y sus habilidades (vuelve el sistema de trabajos: cada personaje tiene una función muy determinada en tu grupo) lo más importante; y el jefe secreto, Ozma, siempre me ha dado sopas con ondas cuando me he enfrentado a él, no importa cuánto nivel llevara. Ah, y los minijuegos, cartas aparte, molaban: el juego de desenterrar cosas con los chocobos era un poco pesado, pero enganchaba, y lo de desenterrar chocografías por el mundo aún más; y el de las cartas de los moguris era delirante: todo un culebrón furry protagonizado por gatitos con borla.

Sobre la banda sonora, lo primero que resalta es su duración: ¡¡100 TEMAS!! Y eso sin sumar los más de veinte que hay en el disco “Final Fantasy IX OST+”. Es probable que tal esfuerzo compositivo tenga algo que ver con su brusco declive después de esta mastodóntica banda sonora, y es que 120 temas, y encima sin reutilizar demasiadas melodías, es algo que deja exhausto a casi cualquiera. Al ser uno de los juegos con ambientación más clásica de la saga no cabría esperar muchos más estilos que la clásica, si acaso algo de música celta, algo de ambient y poco más. Y si bien es cierto que no es que sea la banda sonora con mayor variedad de estilos, Nobuo es capaz de colocar algunas salidas de tono, siendo las más notables el pop petardo y superpegadizo de “Black Mage's Village”, la conjunción de tambores tribales marchosos y sinte petardo y pegajoso de Quina's Theme, el sinte burbujeante y con eco del tema del mapamundi, “Crossing Those Hills”, los beats semi industriales de “Inmoral Rhythm”, las dos preciosas versiones del tema de los chocobos, ambas en clave tropical (Aloha de Chocobo y Ukelele de Chocobo); o la extraña e intimidante Iifa Tree, una de mis favoritas de la banda sonora.

Como el juego al que pertenece, esta banda sonora recupera alguna que otra tradición, siendo la más notable (aunque sólo se perdió en el juego anterior) la de los temas de personajes. De ellos, mi favorito es seguramente Freija's Theme, de aires barrocos, tan melancólico y serio como su personaje y como su reino, y de lo mejor de la banda sonora; su melodía será reutilizada, por cierto, en el tema que describe su tierra natal, el precioso, envolvente y solemne “Kingdom Of Burmecia”. Luego vendría Vivi's Theme, el tema que escuchamos cuando comenzamos el juego con el pequeño e inocente mago negro en la gran urbe de Alexandria, una preciosidad confeccionada a base de pizzicatos saltarines; la ya mencionada Quina's Theme, y el melancólico solo de piano de Kuja's Theme. Del resto, podemos destacar la alegría de Zidane's Theme (si, el prota se llama como el famoso jugador de futbol, aunque en la versión española se sustituyó por Yitan), la reutilización de la bonita melodía de “Melodies Of Life” en Garnet's Theme, o el precioso y triste Rose Of May, que nos describe a la gran Beatrix.

Sobre los temas de batalla, el principal se sigue pareciendo DEMASIADO al resto de temas de batallas que llevamos escuchando durante los juegos anteriores, pero el inteligente uso de los violines consigue darle un poco más de personalidad. El que realmente brilla es el tema de batalla contra los jefes, “Battle 2”, con su insistente e impagable piano como base principal, y que es de los mejores de este tipo que Nobuo ha hecho, y eso que hablamos de una de sus especialidades. Brilla también el climático y mucho menos rítmico (casi parece una marcha fúnebre) “Sword Of Doubt”, que escuchamos en la batalla del final del primer CD contra la gran Beatrix. El tema de batalla final cumple, pero no es de la entidad del tema de batalla contra jefes normales, y por supuesto no tiene la calidad de los míticos One-Winged Angel o Dancing Mad.

En los temas de ciudades y escenarios, aparte del gran experimento de la banda sonora, que es “Black Mage's Village”, tenemos de todo, como es de suponer. Lo primero que notamos es que se recuperan un buen número de melodías del pasado: el preludio, ese que llevamos escuchando toda la saga, pero tocado en escala menor (Crystal World), la del volcán Gulug del Final Fantasy V (Gulug Mountain), la marcha que se oía en la base militar de Junon en el FFVII (Prima Vista Band), los dos arreglos del tema de los chocobos ya mencionados, el tema de los moguris (Moguri's Theme), homenajes que se unen a la larga lista de referencias a Final Fantasy's pasados que hay en el juego, y que ponen el corazón tierno a todo veterano que los haya jugado. Por el resto, tenemos tambores tribales (Conde Petie), flautas angelicales (Cleyra Settlement, preciosa) órganos que suenan a música lounge (Est Gaza, de lo mejor de la banda sonora), violines y arpas que traen ecos de Satie (“Bran Bal, The Soulless Village”, mi preferida de la banda sonora, enigmática, pacífica, preciosa, y para mí de las cinco mejores cosas que ha hecho y hará Nobuo en su vida), pianos que suena a los años 20 (Treno), órganos siniestros (Pandemonium), clavicordios y violines tristes (Unfathomed Reminescence, el que suena después de que Alexandria sea arrasada)... Se puede notar que Nobuo recicla progresiones melódicas de vez en cuando, pero por el momento no es nada grave, sería mucho peor y más descarado en la siguiente banda sonora. Hablando del tema, casi no se reutilizan melodías en esta banda sonora, pero si hay alguna que se repite, siendo la más importante la de “The Place I'll Return Someday, que abre el disco de una manera ensoñadora, con esas flautas que suenan tan celtas recorriendo una melodía 100% Uematsu: sencilla, precisa y preciosa. Se oye en cada escenario que tiene que ver con Terra, como “Oelivert”, “Ibsen's Heritage Palace”, y por supuesto en “Terra”, la primera melodía que oímos cuando llegamos al muy azul y psicodélico planeta.

Y luego, como no, está la balada: Melodies Of Life, que sigue siendo la canción cantada de Nobuo que mejor soporto: su melodía y arreglos son aceptables, incluso monos (no como los de Eyes On Me, para mi gusto), y la voz que la canta, Emiko Shikatori, es agradable (no como la de Rikki en Suteki Da en, que me resulta tremendamente irritante) La versión que aparece en el juego es mona, pero hay dos versiones muy bonitas y superiores al original que podrían haberla sustituído: una es la última canción de esta banda sonora, con un arpa y unas pocas voces más de apoyo (Melodies Of Life-The Layers Of Harmony), y otra, con beats relajantes está al final del disco Final Fantasy IX Plus (Melodies Of Life-Silent Mix).

Resumiendo un poco esta review tan caótica, esta banda sonora me parece la mejor banda sonora que ha hecho Nobuo Uematsu después del Final Fantasy VI: en la del X hay dos compositores más, y ambos brillan mucho, muchísimo más que Nobuo; la del XII es del gran Sakimoto, la del Blue Dragon me pareció tremendamente decepcionante, y en la del Lost Oddisey recupera un poco el tono, pero no lo suficiente para mi gusto. Me resulta más consistente que las dos anteriores, y sus mejores momentos pueden mirar de tú a tú a las mejores obras del japonés (Bran Bal sobre todo, y en menor medida, Inmoral Melody, The Place I'll Return Someday, Freija's Theme, Kingdom Of Burmecia, Cleyra Settlement, Kuja's Theme, You're Not Alone, Vivi's Theme...). Además, su balada cantada es soportable, y tiene dos remixes fantásticos. Visto lo visto, no es poca cosa.

Mis favoritos:

 

  • CD 1: Vivi's Theme, Battle 2, Crossing Those Hills
  • CD 2: Cid's Theme, Hunter's Theme, Quina's Theme, Freija's Theme, Burmecian Kingdom, Inmoral Rhythm, Aloha de Chocobo, Kuja's Theme, Cleyra's Settlement
  • CD 3: Black Mage's Village, Unfathomed Reminiscence, Iifa Tree, Moguri's Theme
  • CD 4: Terra, Bran Bal The Soulless Village, Melodies Of Life (The Layers Of Harmony)

 

Mi nota: 7.5

 

Música, Videoclips

Jueves, 19 de Febrero de 2009

4:12 pm

No es que adore el último disco de Kanye West, pero el concepto era interesante (me recuerda a lo que hizo Daft Punk para Human After All: tiempo y paleta de instrumentos limitadas, y lo que salga), y había algunas grandes canciones, como Paranoid, Coldest Winter, o este Welcome To Heartbreak, que tiene un video muy original y de lo mejor que he visto este año.


KANYE WEST "Welcome To Heartbreak" Directed by Nabil from nabil elderkin on Vimeo

(esto lo ví en videos.antville.org)

Música, Internet, Noticias

Miércoles, 18 de Febrero de 2009

7:04 pm

La historia es de chiste de no ser porque es cierta: más de una semana antes de su puesta a la venta, alguien en Getmusic (un servicio de Universal para descarga digital de música) da al botón equivocado y pone a la venta las 11 canciones del disco por separado. Os podéis suponer que, en cuanto se dieron cuenta de la pifia y modificaron la cosa, ya había Rapidshares, Megauploads, y Torrents fluyendo por todo Internet con el disco entero, en calidad CD. No pondré aquí enlaces, pero no son difíciles de encontrar para nada. Ah, y el disco mola, si asumes que no estás ante el Segundo Advenimiento de Cristo (es decir, Achtung Baby!, segunda parte) y lo escuchas como lo que es, otro muy buen disco de U2.

(esto lo vi en este post de Neo-GAF)

Informática, Listas

Sábado, 31 de Enero de 2009

8:05 pm

Para todo aquel que tenga Windows, y necesite alternativas freeware para sus programas de pago, que mire en esta grandiosa lista de Freeware Mission de 72 programas freeware indispensables. Entre los programas elegidos como los mejores y las alternativas que ofrecen, están muchos, pero muuuuuuchos de mis indispensables en Windows. De las mejores y más útiles listas de software recientes.

72 Programs For A Freeware Only PC (Freeware Mission)

(esto lo ví en Popurls)

Internet, Famosos/as, Curiosidades

Sábado, 24 de Enero de 2009

12:32 am

Me he tomado un pequeño descanso de tanta Electrónica Digital para pasear un ratito por Internet, y me he encontrado con Morphthing, una página que te permite combinar varias caras de personajes famosos para ver cómo quedarían juntas. Una chorrada, sí, pero hay algunas mezclas que quedan la mar de chulas.

(esto lo ví en los foros de Neo-GAF)