2006: resúmen musical. 2) 10 singles que me han gustado
Segunda parte del megapost de resúmen musical del 2006. Esta vez toca destacar algunos singles que me han gustado este año. No digo que sean los mejores, y ni siquiera están ordenados, tan solo son 10 singles que necesito destacar de entre todos los que he escuchado este año. Como el año pasado, he procurado que no pertenezcan a ninguno de los 10 discos que más me han gustado este año, por aquello de la variedad y esas cosas. Allá vamos:
Dixie Chicks: Not Ready To Make Nice
Ya me explayé sobre ella en este post, así que sólo quiero reiterar que la sección del minuto 1:48 al 2:17 puede que sean de los mejores 30 segundos del año, y que da igual que lo haya escuchado cientos de veces, me sigue poniendo los pelos como escarpias.
OutKast: Hollywood Divorce
El nuevo de OutKast puede que no sea el mejor disco del año. Ok, seguramente es el peor de su carrera, el peor de Andre 3000 sin duda (sólo “Idlewild Blue” se salva de la quema para mi gusto), y además, ofrece inquietantes dudas sobre el futuro del duo: discos tipo Speakerboxxx-The Love Below, igual de esquizos pero con la quinta parte de calidad de este. Pero no todo son malas noticias: Big Boi sí que mantiene el tipo, con canciones mejores o peores, pero siempre interesantes, y las dos canciones en las que vuelven a juntarse nos recuerdan de un plumazo lo grandes que son cuando quieren, sobre todo este Hollywood Divorce (puede que el tema rap del año junto con el Trill de Clipse), con el duo mágico sobre un maravilloso beat muy deudor del sonido Stankonia, rapeando realmente bien, y apoyados por unos Lil’ Wayne y Snoop Dogg gigantescos.
Muse: Supermassive Black Hole
El gran momento “WTF” del año junto con lo nuevo de Dover. El que diga que se esperaba después del Absolution algo tan funky, sinuoso e incluso sexy como este single, o miente o es la reencarnación de Nostradamus. Hubo muchos que se rasgaron las vestiduras cuando fue filtrado, y otros que lloramos de felicidad ante un tema que parece una mezcla entre el Beck de Midnite Vultures y Prince (de todas maneras, el Beck de Midnite Vultures era un 80% de Prince) y que es lo que más me ha gustado con diferencia de su disco de este año, Black Holes And Revelations, que si bien le he ido pillando el gusto (empezó no gustándome casi nada) sigue sin convencerme del todo. Pero bravo por tener los “big cojones” de publicar como primer single un tema así, el menos Muse que han hecho hasta ahora, y para mi gusto, uno de los mejores.
Utada Hikaru: Passion
Ya me explayé hace un tiempo sobre el último disco de Utada Hikaru y sobre esta canción, pero como fue de manera bastante desordenada, me merece la pena reescribir y reordenar un poco: Passion es la mejor canción que ha hecho la Utada, y casi de largo. Gran y nada obvia melodía, arreglo original y precioso, épico, pero con un punto triste, con una guitarra eléctrica y unos coros providenciales, y donde sorprendentemente nada sobra: todos los elementos que aparecen se integran de manera realmente natural; y para colmo realmente bien cantada. Le da 300 patadas a la sosada que era Hikari, y 300000 a la versión en inglés, Sanctuary, con la traducción de letra más ortopédica y lamentable de la historia. Seguramente, el momento más brillante de la ya moderadamente larga carrera de la cantante japonesa.
Justin Timberlake: My Love (feat. T.I.)
Timbaland, ese genio incontestable de la producción, le regala a Justin Timberlake el beat del año: con su masivo beatboxing marca de la casa y un sinte antológico, que parece sacado de una rave de principios de los 90, sobre el que Justin sólo tiene que colocar su voz en falsete para redondear el producto. De hecho, podríamos sustituir a Justin por un cantante de jotas, o un esquimal acatarrado, y daría igual: ese beat, atmosférico pero lleno de sonidos (como los mejores beats de Timbo) seguiría moviéndonos los pies sin quererlo. Larga vida al gran Timbaland.
Madonna: Get Together
Tercer o cuarto single del último disco de Madonna, saliendo de tapadillo entre Sorry y Jump, que han obtenido mucha más publicidad que este... Realmente me parece increíble lo desapercibida que ha pasado la para mí mejor canción del disco, la que tenía que haber sido segundo single incontestable, y mejor canción de Madonna desde “Ray Of Light”: un monstruo de sintes estilo rave abrumadores, con parón en el medio y todo, un crescendo maravilloso (del minuto 3:23 al 3:38) y dos minutos finales catárticos, con todos los sintes en lo más alto. Sensacional.
Lillix: Sweet Temptation
Las listas de “los 100 temas del año” casi siempre suelen descubrirme alguna que otra maravilla de última hora. El año pasado fue Robyn y su “Be Mine”, y este año ha sido Lillix. Cuatro chicas, que en su disco de debut tenían un sonido a lo Avril Lavigne, sacan un segundo disco (el cual tengo pendiente de escucha todavía, así que no puedo hablar de él) cuyo primer single es este bombazo de pop con toques discotequeros a lo The Killers (cuando The Killers son buenos) con un estribillo irresistible: su orden “1, 2, 3, 4, get your feet on the floor” es obedecida aunque no quieras bailar. Como bien dice la lista de Stylus Magazine, donde escuché esta maravilla por primera vez, esto tendría que haber sido un himno, un rompepistas, pero por alguna extrañísima razón, no lo fue.
Madvillain: Monkey Suite
Por fin algo nuevo de la mágica conjunción Madlib-MF Doom. Tras el impresionante segundo álbum de Quasimoto, era hora de volver a juntarse con seguramente el único MC a la altura de tan tremendos beats, y la primera canción perteneciente a su futuro segundo album que ha visto la luz (salida en Chrome Children) es este Monkey Suite, con un beat sinuoso, sexy, con una línea de bajo maravillosa, donde Doom se mueve como pez en el agua con su voz cavernosa y ronca. El dúo mágico de villanos ha vuelto, y promete entregar uno de los discos de rap del año 2007. Estén atentos.
Belle And Sebastian: White Collar Boy
Tras la salida de Isobel Campbell, y con la apertura de sonido de Dear Catastrophe Waitress, Belle And Sebastián siguen variando su sonido sin perder nunca eso que los hace tan especiales. Si nos dicen hace unos años que esos chicos que hacían pop aparentemente tan frágil, pero tan bonito, que algún día se marcarían un tema tan casi glam como este, nos hubiéramos descojonado (incluso yo, que por aquel entonces no me gustaban). Pero da igual, esta canción nos confirma que, a pesar de las pérdidas, Stuart Murdoch sigue pariendo canciones grandiosas, sea más acústico e íntimo como en “Dress Up Like You” o más eléctrico como en este temazo, que al final es lo más importante.
Gnarls Barkley: Crazy
Elección obvia, ok. Tan obvia como elegir en el 2003 el Hey Ya! de Andre 3000, pero, como en el 2003, no conozco a nadie que haya resistido el poder de Crazy. Una producción sencilla-pero-efectiva, con esa cosa tan difícil de conseguir llamada “groove”, de Danger Mouse, le sirve a Cee-Lo para que demuestre que lleva siendo el mejor cantante de soul del mundo desde hace unos cuantos años (nadie más sabría darle el punto ligeramente maníaco, pero adorable, que le da Cee-Lo a esta canción). Además, contiene una bonita pregunta: ¿quiénes son los locos: los que nosotros llamamos locos o nosotros mismos?
Próxima parada: lista de discos que no me caben en mi top 10 pero que necesito mencionar.

lillix the best!!!
Comment by asp — March 10, 2007 @ 1:02 pm