Esta semana ha sido estrenada la nueva entrega de Piratas del Caribe, y me pareció... increible. Increible cómo han sido capaces de cargarse una saga tan divertida en dos horas. Dos, porque la peli dura casi tres horas, y la primera hora mantiene el nivel de la saga, con secuencias tan brillantes como el prólogo o la salida del purgatorio. Pero a partir de un momento muy determinado de la película los guionistas se les acaban las ideas, se gastan todo su sueldo en cocaína y LSD, se ven todos los Final Fantasy y series de anime ultra-apocalípticas que les permite su intoxicado estado (Evangelion me viene a la mente, y eso que soy un fan desmedido de ella) y destruyen completamente cualquier posibilidad no sólo de una mínima lógica argumental, sino de algo que no pueda ser considerado como una tomadura de pelo. Y eso a pesar de que hacia el final hay planos espectaculares, como el comienzo del último combate, cuando ambos barcos están entrando en el remolino; pero es que lo que lo rodea es tan demenciado, tan ido de olla, con tantos giros absurdos y ridículos sacados de la manga "por-mis-huevos-que-son-muy-grandes", con unos actores tan endrogados (Geofrey Rush y Chow Yun-Fat están toda la película a punto de que les salga la coca por las orejas) que lo único que puedes hacer es reirte lo máximo que puedas de la película (impagable Keith Richards, impagable el final del malo, con su peluca mágica que repele cualquier explosión por fuerte que sea en dos metros a su alrededor, e impagables los planos finales de Orlando "Blando" Bloom con pañuelo pirata a lo Errol Flynn) y mirar el reloj cada cinco segundos a ver si así pasa un poco más rápido el tiempomientras te preguntas por qué le han hecho eso a una saga que era tan divertida. Pero voy al tema, que me estoy enrollando: hoy me he encontrado con un muy buen artículo en The Daily Mail sobre la historia del pirata en el en teoría se basaron para crear al capitán Jack Sparrow. Se llamaba Bartholomew Roberts, vivió a principios del siglo XVIII, era galés, su apodo era Black Bart, y tiene el record de barcos apresados: 470 nada más y nada menos.
The real Jack Sparrow: he would have eaten Johnny Depp for breakfast (The Daily Mail)
(esto lo ví en Reddit)