Muchos conoceréis uno de los experimentos mentales más famosos de la historia: el gato de Schrödinger, propuesto por Erwin Schrödinger (físico de los principios de siglo, y autor de la famosa ecuación que nos da la evolución de la función de onda de una partícula con respecto al tiempo, capital en la mecánica cuántica no relativista) para mostrar las diferencias entre la física newtoniana (la de las leyes de Newton, la de la calle, para entendernos) y la cuántica (la que entra en juego cuando las cosas se hacen muy, muy pequeñas). Para los que no conozcan el experimento, allá va:

Tenemos a un gato encerrado en una caja opaca, con una botella de gas venenoso, una partícula radiactiva con un 50% de posibilidades de desintegrarse y un dispositivo tal que, si la partícula se desintegra, romperá la botella, dando fin a la vida del pobre gatito, funcionando todos, incluso el gato, bajo las leyes de la mecánica cuántica. Pues bien: según la interpretación de Copenhague de la mecánica cuántica, mientras no abramos la caja para observar el estado del lindo gatito, dado que la partícula tiene un 50% de posibilidades de desintegrarse (y por lo tanto, un 50% de posibilidades de no hacerlo), gracias a la superposición de estados, el gatito estará a la vez vivo y muerto: es en el momento de abrir la caja cuando al "medir" (ver cómo está el gato), haremos que el "sistema" (el gato) se decante por uno de los dos "estados": vivo o muerto. Sé que suena raro (para la física cuántica, dado que es tan distinta de la física newtoniana, hace falta muchas veces un ejercicio de fé absoluta), pero esta "superposición de estados" es una de las bases de la física cuántica.

Este experimento mental es de los más conocidos (tal vez por su crueldad, ¿qué habrá hecho el pobre gatito para merecerse eso?), pero conocemos poco la dura vida de este gato, siempre agobiado por si seguirá existiendo en el instante siguiente o no... Este hilarante ensayo nos narra la vida del pobre gato, el cual se hizo rápidamene famoso gracias a esto, pero que terminó cayendo en pozo de incertidumbre e indeterminación.

(esto lo ví en Microsiervos)