Reviews musicales Finalfantasyeras: Final Fantasy VII OST
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Final Fantasy VII OST (OST: Original Soundtrack)
Año: 1997
Compositor: Nobuo Uematsu (todas las canciones, si no me quivoco)
Si Final Fantasy VI es un mito, Final Fantasy VII es el mito elevado al cubo. Considerado por muchos uno de los más serios contendientes a mejor juego de la historia, y todavía el juego más vendido de la saga, marcó muchas cosas: el cambio de la saga de Nintendo a Sony (todavía se oye llorar a muchos nintederos veteranos ante una de las grandes puñaladas traperas de la historia de los videojuegos), otra ración de personajes carismáticos liderados por un prota callado y con bastantes secretos (Cloud, alias “el pelopincho”), el giro de guión más celebrado de la saga (Sephiroth cae del cielo con su espada, que cae sobre el corazón de... ya sabéis a qué escena me refiero), tanto que todavía se podía ver hace dos años a pobres pollos preguntando en los foros sobre si había alguna manera de resucitar a Aerith; y una de las traducciones más lamentables jamás traída al mercado español, porque si ya la traducción del japonés al inglés parece ser que tiene fallos, la del inglés al español es digna del traductor automático de Google: recordemos esos “Wow, how cool!” que le decían a Cloud traducidos por “¡Guau, qué frío!, o el mítico “Muy bien, allé voy” (la é de allé NO es un error mío de escritura, lo juro). Muchos lo consideran la cumbre definitiva de la saga, tanto en lo jugable, como en lo argumental y como en el apartado sonoro. Lamentablemente, no puedo incluirme en ninguno de los tres grupos.
Y es que, hablando de la banda sonora, que para eso estoy escribiendo estos tochos, el primer problema se pone de manifiesto en el primer tema, el tradicional Preludio que se lleva escuchando desde los inicios de la saga: suena casi igual que en la versión de SNES. Estamos hablando de una consola mucho, mucho más potente, con un chip de sonido que da mucho más juego que el de la SNES, y estamos escuchando algo que no es que suene mucho mejor que en una consola creada hace unos cinco o seis años antes, lo cual es cuanto menos decepcionante teniendo en cuenta que nos encontramos con una diferencia de edad entre ambos hardwares de 5 años. Si fuera esta la única pieza que evidencia esto, no sería para nada grave, pero hay tantos ejemplos a lo largo de la banda sonora: Mining Town, Barret's Theme, Costa Del Sol, The Great Northern Cave, Tifa's Theme... Podríamos poner como excusa que este juego fue lanzado en los primeros años de la consola, cuando todavía no se conocía a fondo su potencial sonoro, pero ese mismo año se lanzaron bandas sonoras como la del Einhänder, de mucha más calidad sonora (juego también de Squaresoft, lo cual hace este caso aún más sangrante), y el año siguiente vio la salida de bandas sonoras como las del Parasite Eve o la del Tekken 3, que parece mentira que pertenezcan a la misma consola que esta. Resultado: punto negativo fuerte para Squaresoft.
De todas maneras, si somos capaces de pasar por encima de este detalle, nos encontramos con unos mimbres parecidos a los de la banda sonora del FFVI: melodías sencillas y claras, que son el centro absoluto de bastantes de los temas, y mucha variedad e intentos de experimentación, haciendo tal vez un poco más de hincapié en músicas maś tecnológicas, sobre todo en el primer CD, el cual nos acompaña a los ambientes de la opresiva Midgar, abriéndose más a sonidos menos mecánicos cuando salimos al mundo exterior, cosa que queda reflejada en las piezas del resto de Cds. Aunque, a diferencia de la banda sonora precedente, la calidad no es para nada uniforme, y es precisamente entre sus experimentos donde encontramos la mayor inconsistencia. Los hay tremendamente satisfactorios, como la tremenda J-E-N-O-V-A, mezcla de techno y tema de batalla clásico que termina sonando a casi Alan Parson's Project, la envolvente e hipnótica “You Can Hear The Cry Of The Planet”, otro temón techno como “Crazy Motorcycle”, los sonidos tribales de “Cosmo Canyon” o el rock casi ochentero de “Still More Fighting”, por citar algunos. Pero hay muchos otros que no acompañan, que me parecen compuestos con falta de sueño, de ideas o al menos de imaginación a la hora de arreglar: los pesadísimos Sandy Badlands, “The Great Northern Cave” (que nos acompaña durante nuestros paseos por el mapamundi en la última parte de la aventura) o “Lurking In The Darkness", el irritante “Honeybee Manor”, o la en principio inquietante y al final aburrida “Trail Of Blood”. Y en los estilos más clásicos de las bandas sonoras de Uematsu (clásica y new age) la banda sonora sufre del mismo problema: parece incapaz de darte un buen tema sin darte casi a continuación uno ni de lejos tan brillante. Por una joya como Aerith's Theme (sencilla, tierna, preciosa), tenemos un insípido Parochial Town; por la inquietante y melancólica “Anxious Heart” tenemos un inquietante, disonante y no demasiado interesante (todo para mi extraño y personal gusto, que quede claro) The Nightmare Begins... y así podría seguir con cada uno de los mejores temas del disco. Seguramente estoy siendo demasiado duro con ella, pero tanta pieza de relleno insípido no parece propia del hombre que hace tres años hizo un disco tan consistente como la banda sonora del FFVI.
Y es un poco descorazonador, porque los mejores temas de este disco pertenecen por derecho al olimpo de las composiciones de este japonés: las ya mencionadas Anxious Heart, Aerith's Theme o J-E-N-O-V-A, el precioso “Main Theme of FFVII”, y por supuesto, el wagneriano (a mí me suena a Wagner, pero que alguien que lo haya escuchado y que sepa más de clásica que yo me corrija si me equivoco, que será lo más normal, please) y poderoso “One-Winged Angel”, que nos acompaña en la penúltima parte de la laaaaaarga batalla contra Sephiroth. Dos notas sobre ella: los coros, reales, por cierto, están “intertextualizados” de Carmina Burana, y es imprescindible escuchar el arreglo orquestal que se le hizo para el álbum FFVII: Reunion Tracks para poder escuchar esta pieza con el cuerpo sonoro que merece. Pero, volviendo a la banda sonora, y reiterando lo escrito en el anterior párrafo, es una lástima que se hallen rodeadas de tanta mediocridad, algo que hace tres años parecía desterrado del apartado sonoro de la saga. Y, desgraciadamente, es algo a lo que nos tendríamos que acostumbrar en esta fase de los Final Fantasy en consolas de Sony: momentos brillantes, pero en conjunto, poca consistencia. Tal vez sea eso cierto de que FFVI sea la gran obra de Uematsu, y su cima antes de su lento declive, pero que el negativismo de una parte de mis palabras no os reprima para escuchar este cuádruple disco: hay fallos, sí, y la calidad sonora es bastante mejorable, pero los aciertos compensan una gran, gran parte de los errores, y convierten a esta obra en un buen, aunque demasiado irregular, álbum.
Mis favoritos:
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CD 1: Anxious Heart, Tifa's Theme, Still More Fighting, Crazy Motorcycle
CD 2: Main Theme of FFVII, Ahead On Our Way, Farm Boy, Cinco de Chocobo, J-E-N-O-V-A
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CD 3: Cosmo Canyon, You Can Hear The Cry Of The Planet, Aerith's Theme, Buried In The Snow
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CD 4: Jenova Absolute, One-Winged Angel, World Crisis
Mi nota: 6.5
