O, básicamente, una página tipo GoEar, Imeem o Deezer, pero con una librería comparable a la de Spotify, posibilidad de crear listas de reproducción, funciones para redes sociales, posibilidad de insertar widgets con canciones o listas de reproducción en un blog o página web... De las páginas para escuchar músicas en streaming que conozco, por el momento la mejor que conozco. Huelga decir que os recomiendo haceros una cuenta ya mismo.
Reviews musicales Finalfantasyeras: Final Fantasy X OST
Que no me he olvidado de esta sección. Sigamos:
Final Fantasy X
Compositores: Masashi Hamauzu, Junya Nakano, Nobuo Uematsu
Final Fantasy X fue el comienzo de algunas cosas, pero el final de muchas otras. Es el comienzo de la saga en una nueva consola (la Playstation 2), es la primera entrega que incluye diálogos hablados, la primera con otros compositores aparte de Uematsu (sin incluir la saga de Final Fantasy Tactics, por supuesto). Pero también significa el adios de la saga a una de sus figuras emblemáticas (Hironobu Sakaguchi), el último juego de la saga que haría la compañía antes de fusionarse con Enix, y el último (hasta el momento) que contaría con una participación sustancial de Nobuo Uematsu en el aspecto sonoro. Es por eso que todo el juego tiene un carácter extraño, nostálgico a ratos, y rupturista en otros, y es en esa fricción entre tradición y ruptura donde reside tal vez parte de su encanto, y su mayor seña de identidad. La historia es de la más dramáticas de la saga, con gran carga de crítica religiosa, que nos presenta un mundo (Spira) inmerso en un ciclo de continua muerte: Sin (una especie de ballena gigante con poderes psicotrónicos) arrasa una población o varias, un invocador va por los templos reclamando de gente que está atrapada en piedra unos espíritus muy poderosos con los cuales poder vencerle, cosa que, si consigue, mata al invocador; para que al tiempo Sin vuelva a renacer y todo vuelva a empezar. La inevitable historia de amor es un poco cursi, pero mona (reconozco que se me hizo un nudo en la garganta con el final); los personajes son buenos, especialmente la maternal y amargada Lulu; el sistema de batalla, al ser por turnos puros y duros, permite mucha más estrategia que en el pasado; el aspecto gráfico, en su día espectacular, sigue resistiendo bien... Es un juego bastante completo, muy cinematográfico, muy lineal (a muchos fans les dolió mucho la supresión del mapamundi), y un digno final tanto a la etapa de Sakaguchi, el alma mater de la saga, en la compañía, como a la de Squaresoft como tal, dado que al poco tiempo se fusionó con Enix, dando lugar a SquareEnix (o como la conocemos casi todos, Squeenix)
En el aspecto sonoro, también tenemos el mismo carácter de lucha entre renovación y tradición, porque, oh novedad, aquí hay tres compositores. La renovación la encarnan Masashi Hamauzu y Junya Nakano, los encargados de traer nuevos aires e influencias a la banda sonora; y la tradición la encarna Uematsu, el viejo maestro, que aquí deja el protagonismo a sus dos pupilos, tanto en número de pistas como en su calidad.
Porque Uematsu en esta banda sonora está... muy mal. Puede que el esfuerzo mastodóntico de la banda sonora del FFIX le dejara para el arrastre, pero es que de su aportación pocas cosas se pueden salvar: algunos temas agradables (“Ending Theme”, “Mi'ihen Highroad” o “Calm Before The Storm”) y sólo dos de ellos de cierta altura: las dos melancólicas y preciosas piezas para piano de “To Zanarkand” y “Via Purifico”. Del resto, o se parece demasiado a algo que ya haya hecho en el pasado (Seymour's Theme, Tidus's Theme), o es soso y manido con avaricia (Auron's Theme) o es directamente sonrojante (Shoopaf Riding, Djose Temple). No es raro que después de esta banda sonora el compositor se tomara unas buenas vacaciones, porque aquí se le nota sin inspiración, repitiendo progresiones melódicas de una manera irritante, y con arreglos que parecen de la generación anterior, sin intentar explotar las nuevas capacidades de un hardware bastante mejor que el anterior. Tal vez es esto último lo que más me extrañe: Uematsu ha exprimido muchas veces en cuestión de arreglos y texturas el hardware en el que se encontraba (recordemos la variedad abrumadora del FFVI), con lo que no se entiende que, ahora que tiene un hardware que le podría dar una expresividad mucho mayor, no la aproveche, y use una paleta de sonidos tan limitada. La balada cantada también es suya (Suteki Da Ne?), el precioso arreglo es de su compañero inseparable, Shiro Hamaguchi, y sería tal vez la mejor balada cantada de un FF de no ser porque no aguanto la extremadamente irritante voz de Rikki la cantante.
De los dos nuevos, Nakano es el más irregular. Sus temas son mucho menos melódicos, más atmosféricos, casi ambientales, con mucha atención a las texturas usadas, y aprovechando al máximo el hardware de la Playstation 2. Tanta textura tiene el riesgo de a veces perderse por el camino y terminar volviendo la pieza un aburrimiento total, cosa que a Nakano le sucede bastantes veces aquí (Darkness o Temple Band, por poner dos ejemplos), pero cuando triunfa, es un acierto absoluto. Ejemplos de esto son la luminosa Luca, plagada de guitarras acústicas que se superponen; o la oscura y tremenda Guadosalam, compuesta a partir de percusiones que se van armonizando poco a poco como por arte de magia, el arreglo del himno de los oradores con acordeón y violines liberador de Sprouting, Illusion, onírica y heladora como un Calipo; los violines suspendidos en el tiempo de Twilight, o los sintes ultragraves y envolventes de Underwater Ruins. Todas sumergen la saga en el camino de la pura ambientación, y sin ser de lo mejor que ha hecho el compositor, dan nuevos aires y soluciones sonoras a la saga.
Pero el rey, el auténtico dominador de esta banda sonora en calidad es Masashi Hamauzu, posiblemente el mejor compositor de música de videojuegos de Japon en la actualidad (juro que estoy intentando mantener el fanatismo lo más controlado que puedo). Tras rescatar la saga de videojuegos Saga Frontier de la mediocridad con una banda sonora legendaria como la del Saga Frontier 2, Hamauzu trae sus mezclas de estilos y su estilo impresionista, de melodías difusas como colores superpuestos, que de cerca no parecen tener sentido, pero que en cuanto te alejas forman un cuadro precioso. Su primera entrada, el precioso tema de Besaid Island, ya da una idea de la calidad de sus contribuciones, y del nuevo aire que trae a la saga. Y a partir de ahí, Hamauzu no hace más que acumular temas impresionantes, algunos de ellos de los mejores que ha visto tanto la saga como los videojuegos en general en mucho tiempo, como People Of The North Pole, la melancólica y solemne pieza que nos acompaña en nuestro laaaaaaargo camino por el Monte Gagazet, penúltima escala de nuestro trágico viaje, y que seguramente es el mejor tema de la banda sonora, y uno de los cinco mejores temas de la saga; los sintes etéreos que se superponen y el clarinete depresivo de la ensoñadora “Wandering Dream”, o el tema de batalla final, una disonante y agresiva pieza para piano que recuerda a Stravinski y que se convierte, por raro que pueda sonar, en uno de los más agresivos y mejores temas de batalla finales de la saga. Por el camino hay de todo: una delicada maravilla con un etéreo sinte que cae como el rocío y violines arrulladores (Macalania Forest), un arreglo del himno de los oradores con coro e instrumentos japoneses que pone los pelos de punta (The Sending), el techno funky y bailón de Blitz Off!, la cacofonía imparable de Crisis, el ruido como de trenes que te apisonan de Challenge… Lo que asusta es que de todas sus contribuciones sólo se puede encontrar un pequeño fallo (Confrontation, que no va a ninguna parte): todo el resto de sus temas son de un nivel como poco notable, y la mayoría de las veces se convierten en lo mejor del CD al que pertenecen, llenos de melodías imprevisibles, extrañas y preciosas, y arreglos memorables e imaginativos. Y aún tendría margen de mejora: su siguiente banda sonora, la del Unlimited: SaGa, es una joya musical, dividida en dos discos cada uno con un estilo diferente (uno clásico y otro más techno), y brillando en ambos con una calidad que asusta, doctorándose como el mejor compositor de música de videojuegos que tiene Japón ahora mismo (ahí, que no se note que soy fan ni nada)
También contribuye Nakano, pero es sobre todo Hamauzu quien hace olvidar los múltiples patinazos de Uematsu, y quien eleva esta banda sonora a ser, seguramente, lo mejor que ha ofrecido la saga musicalmente desde el FFVI. Si gusta más o menos es cuestión de gustos (a mí me gusta más, pero soy un fan irredento de Masashi Hamauzu, así que no cuento), pero no queda duda de que es la más diversa de la saga, producto de la colisión de los estilos tan diferenciados de los tres compositores, además de ser un gran y muy necesario soplo de aire fresco en una saga que en lo musical (y también en lo jugable, para ser sinceros) necesitaba un poco de renovación.
Mis favoritas:
CD 1: To Zanarkand, Underwater Ruins, Besaid Island, The Sight Of Spira, Illusion
CD 2: Sprouting, The Sending, Silence Before The Storm, Luca, The Splendid Performance, Travel Agency, Guadosalam
CD 3: Thunder Plains, Macalania Forest, Scorching Desert, Crisis, Via Purifico
CD 4: People Of The North Pole, Wandering Flame, Someday the Dream Will End, Hymn Of The Faith (Lady Yunalesca), Challenge, Decisive Battle
Mi nota: 8,5
Con un poco de retraso (casi estamos ya en agosto), pero allá va. Por el momento no está siendo mal año en lo musical, a ver cómo continua:
Discos:
10: M.Ward - Hold Time
9: Lily Allen - It's Not Me, It's You
8: Royksopp - Junior
7: Dinosaur Jr - Farm
6: Mastodon - Crack The Skye
5: Phoenix - Wolfang Amadeus Phoenix
4: A.C. Newman - Get Guilty
3: Wilco - Wilco (The Album)
2: Bat For Lashe - Two Suns
1: Neko Case - Middle Cyclone
De propina: 10 canciones de discos (no necesariamente singles) que no pertenecen a la lista anterior, pero que no he podido parar de escuchar en lo que llevamos de año:
Anni B Sweet: Motorway
Annie: Sweet
BoA: Energetic
Eminem: Same Song And Dance
Franz Ferdinand: Ulysses
Florence And The Machine: Rabbit Heart (Raise It Up)
Marié Digby: Feel
The Prodigy: Thunder
U2: Unknown Caller
Yeah Yeah Yeahs: Zero
Nuevo video de Coldplay: Strawberry Swing (dir: Shynola)
Vuelve el colectivo de animadores Shynola, sin duda una de las grandes luminarias del mundo del videoclip en los últimos años, y vuelven con seguramente el mejor video del año, y el mejor que recuerdo desde el monumental video de Wanderlust de Björk. Una preciosidad hecha con dibujos hechos a tiza, donde Chris Martin tiene que rescatar a una princesa secuestrada por una ardilla gigante.
Coldplay: Strawberry Swing (dir: Shynola)
(esto lo ví en videos.antville.org)
Reviews musicales Finalfantasyeras: Final Fantasy IX OST
Hora de seguir con mi proyecto de reviews largas como el Tour de Francia. Amos allá.
Final Fantasy IX OST
Compositor: Nobuo Uematsu
Año: 2000
Squaresoft se tomó el último juego de la saga en Playstation como un homenaje a los juegos más clásicos de la saga, olvidando ambientaciones futuristas y diseños de personajes realistas, y volviendo a los temas más clásicos y fantásticos de este tipo de juegos: magos negros, princesas rebeldes, ladrones desvergonzados y de buen corazón, caballeros protectores un poco tontos, reinas hambrientas de poder, historia de amor, dragones, barcos voladores, ranas que se convierten en reyes con un beso de la reina... Todo con bastante sentido del humor, unos gráficos PRECIOSOS, y un minijuego de cartas que, aunque divertido, no llegaba a la gloria del juego del Final Fantasy VIII ni por asomo. El resultado global es el capítulo que me resulta más completo de la saga en PSX: la historia es buena, sus giros y vaivenes no me resultan demasiado forzados ni absurdos, sus diálogos me son menos irritantes que en el pasado, su aspecto gráfico es obviamente el mejor de esta etapa en Playstation en cuestiones técnicas, artísticamente es precioso, jugablemente es divertido, el poder poner a cuatro personajes al mismo tiempo en un combate mola, las invocaciones no son tan pesadas (es decir, no tienen animaciones tan largas) ni determinantes como en el pasado, siendo la personalización de tus personajes y sus habilidades (vuelve el sistema de trabajos: cada personaje tiene una función muy determinada en tu grupo) lo más importante; y el jefe secreto, Ozma, siempre me ha dado sopas con ondas cuando me he enfrentado a él, no importa cuánto nivel llevara. Ah, y los minijuegos, cartas aparte, molaban: el juego de desenterrar cosas con los chocobos era un poco pesado, pero enganchaba, y lo de desenterrar chocografías por el mundo aún más; y el de las cartas de los moguris era delirante: todo un culebrón furry protagonizado por gatitos con borla.
Sobre la banda sonora, lo primero que resalta es su duración: ¡¡100 TEMAS!! Y eso sin sumar los más de veinte que hay en el disco “Final Fantasy IX OST+”. Es probable que tal esfuerzo compositivo tenga algo que ver con su brusco declive después de esta mastodóntica banda sonora, y es que 120 temas, y encima sin reutilizar demasiadas melodías, es algo que deja exhausto a casi cualquiera. Al ser uno de los juegos con ambientación más clásica de la saga no cabría esperar muchos más estilos que la clásica, si acaso algo de música celta, algo de ambient y poco más. Y si bien es cierto que no es que sea la banda sonora con mayor variedad de estilos, Nobuo es capaz de colocar algunas salidas de tono, siendo las más notables el pop petardo y superpegadizo de “Black Mage's Village”, la conjunción de tambores tribales marchosos y sinte petardo y pegajoso de Quina's Theme, el sinte burbujeante y con eco del tema del mapamundi, “Crossing Those Hills”, los beats semi industriales de “Inmoral Rhythm”, las dos preciosas versiones del tema de los chocobos, ambas en clave tropical (Aloha de Chocobo y Ukelele de Chocobo); o la extraña e intimidante Iifa Tree, una de mis favoritas de la banda sonora.
Como el juego al que pertenece, esta banda sonora recupera alguna que otra tradición, siendo la más notable (aunque sólo se perdió en el juego anterior) la de los temas de personajes. De ellos, mi favorito es seguramente Freija's Theme, de aires barrocos, tan melancólico y serio como su personaje y como su reino, y de lo mejor de la banda sonora; su melodía será reutilizada, por cierto, en el tema que describe su tierra natal, el precioso, envolvente y solemne “Kingdom Of Burmecia”. Luego vendría Vivi's Theme, el tema que escuchamos cuando comenzamos el juego con el pequeño e inocente mago negro en la gran urbe de Alexandria, una preciosidad confeccionada a base de pizzicatos saltarines; la ya mencionada Quina's Theme, y el melancólico solo de piano de Kuja's Theme. Del resto, podemos destacar la alegría de Zidane's Theme (si, el prota se llama como el famoso jugador de futbol, aunque en la versión española se sustituyó por Yitan), la reutilización de la bonita melodía de “Melodies Of Life” en Garnet's Theme, o el precioso y triste Rose Of May, que nos describe a la gran Beatrix.
Sobre los temas de batalla, el principal se sigue pareciendo DEMASIADO al resto de temas de batallas que llevamos escuchando durante los juegos anteriores, pero el inteligente uso de los violines consigue darle un poco más de personalidad. El que realmente brilla es el tema de batalla contra los jefes, “Battle 2”, con su insistente e impagable piano como base principal, y que es de los mejores de este tipo que Nobuo ha hecho, y eso que hablamos de una de sus especialidades. Brilla también el climático y mucho menos rítmico (casi parece una marcha fúnebre) “Sword Of Doubt”, que escuchamos en la batalla del final del primer CD contra la gran Beatrix. El tema de batalla final cumple, pero no es de la entidad del tema de batalla contra jefes normales, y por supuesto no tiene la calidad de los míticos One-Winged Angel o Dancing Mad.
En los temas de ciudades y escenarios, aparte del gran experimento de la banda sonora, que es “Black Mage's Village”, tenemos de todo, como es de suponer. Lo primero que notamos es que se recuperan un buen número de melodías del pasado: el preludio, ese que llevamos escuchando toda la saga, pero tocado en escala menor (Crystal World), la del volcán Gulug del Final Fantasy V (Gulug Mountain), la marcha que se oía en la base militar de Junon en el FFVII (Prima Vista Band), los dos arreglos del tema de los chocobos ya mencionados, el tema de los moguris (Moguri's Theme), homenajes que se unen a la larga lista de referencias a Final Fantasy's pasados que hay en el juego, y que ponen el corazón tierno a todo veterano que los haya jugado. Por el resto, tenemos tambores tribales (Conde Petie), flautas angelicales (Cleyra Settlement, preciosa) órganos que suenan a música lounge (Est Gaza, de lo mejor de la banda sonora), violines y arpas que traen ecos de Satie (“Bran Bal, The Soulless Village”, mi preferida de la banda sonora, enigmática, pacífica, preciosa, y para mí de las cinco mejores cosas que ha hecho y hará Nobuo en su vida), pianos que suena a los años 20 (Treno), órganos siniestros (Pandemonium), clavicordios y violines tristes (Unfathomed Reminescence, el que suena después de que Alexandria sea arrasada)... Se puede notar que Nobuo recicla progresiones melódicas de vez en cuando, pero por el momento no es nada grave, sería mucho peor y más descarado en la siguiente banda sonora. Hablando del tema, casi no se reutilizan melodías en esta banda sonora, pero si hay alguna que se repite, siendo la más importante la de “The Place I'll Return Someday, que abre el disco de una manera ensoñadora, con esas flautas que suenan tan celtas recorriendo una melodía 100% Uematsu: sencilla, precisa y preciosa. Se oye en cada escenario que tiene que ver con Terra, como “Oelivert”, “Ibsen's Heritage Palace”, y por supuesto en “Terra”, la primera melodía que oímos cuando llegamos al muy azul y psicodélico planeta.
Y luego, como no, está la balada: Melodies Of Life, que sigue siendo la canción cantada de Nobuo que mejor soporto: su melodía y arreglos son aceptables, incluso monos (no como los de Eyes On Me, para mi gusto), y la voz que la canta, Emiko Shikatori, es agradable (no como la de Rikki en Suteki Da en, que me resulta tremendamente irritante) La versión que aparece en el juego es mona, pero hay dos versiones muy bonitas y superiores al original que podrían haberla sustituído: una es la última canción de esta banda sonora, con un arpa y unas pocas voces más de apoyo (Melodies Of Life-The Layers Of Harmony), y otra, con beats relajantes está al final del disco Final Fantasy IX Plus (Melodies Of Life-Silent Mix).
Resumiendo un poco esta review tan caótica, esta banda sonora me parece la mejor banda sonora que ha hecho Nobuo Uematsu después del Final Fantasy VI: en la del X hay dos compositores más, y ambos brillan mucho, muchísimo más que Nobuo; la del XII es del gran Sakimoto, la del Blue Dragon me pareció tremendamente decepcionante, y en la del Lost Oddisey recupera un poco el tono, pero no lo suficiente para mi gusto. Me resulta más consistente que las dos anteriores, y sus mejores momentos pueden mirar de tú a tú a las mejores obras del japonés (Bran Bal sobre todo, y en menor medida, Inmoral Melody, The Place I'll Return Someday, Freija's Theme, Kingdom Of Burmecia, Cleyra Settlement, Kuja's Theme, You're Not Alone, Vivi's Theme...). Además, su balada cantada es soportable, y tiene dos remixes fantásticos. Visto lo visto, no es poca cosa.
Mis favoritos:
- CD 1: Vivi's Theme, Battle 2, Crossing Those Hills
- CD 2: Cid's Theme, Hunter's Theme, Quina's Theme, Freija's Theme, Burmecian Kingdom, Inmoral Rhythm, Aloha de Chocobo, Kuja's Theme, Cleyra's Settlement
- CD 3: Black Mage's Village, Unfathomed Reminiscence, Iifa Tree, Moguri's Theme
- CD 4: Terra, Bran Bal The Soulless Village, Melodies Of Life (The Layers Of Harmony)
Mi nota: 7.5
Nuevo video de Kanye West: Welcome To Heartbreak
No es que adore el último disco de Kanye West, pero el concepto era interesante (me recuerda a lo que hizo Daft Punk para Human After All: tiempo y paleta de instrumentos limitadas, y lo que salga), y había algunas grandes canciones, como Paranoid, Coldest Winter, o este Welcome To Heartbreak, que tiene un video muy original y de lo mejor que he visto este año.
KANYE WEST "Welcome To Heartbreak" Directed by Nabil from nabil elderkin on Vimeo
(esto lo ví en videos.antville.org)
Filtrado el último disco de U2: No Line On The Horizon
La historia es de chiste de no ser porque es cierta: más de una semana antes de su puesta a la venta, alguien en Getmusic (un servicio de Universal para descarga digital de música) da al botón equivocado y pone a la venta las 11 canciones del disco por separado. Os podéis suponer que, en cuanto se dieron cuenta de la pifia y modificaron la cosa, ya había Rapidshares, Megauploads, y Torrents fluyendo por todo Internet con el disco entero, en calidad CD. No pondré aquí enlaces, pero no son difíciles de encontrar para nada. Ah, y el disco mola, si asumes que no estás ante el Segundo Advenimiento de Cristo (es decir, Achtung Baby!, segunda parte) y lo escuchas como lo que es, otro muy buen disco de U2.
(esto lo vi en este post de Neo-GAF)
Nuevo tema de Neko Case: People Got A Lot Of Nerve
La gran Neko Case por fin nos da un anticipo de Middle Cyclone, su nuevo disco, el cual saldrá el 3 de Marzo: este precioso People Got A Lot Of Nerve, que me sube el hype por las nubes, y que me reafirma en la tesis de que la pelirroja es incapaz de fallar. Si este tema no les impulsa a reservar unos eurillos para la compra de su disco, su portada lo hará:
Neko Case, subida encima de un Cadillac rojo, melena roja al viento, y con una espada. ¿No es gloriosa?
Neko Case: People Got A Lot Of Nerve
(esto lo ví en Stereogum)
2008: resúmen musical. 3) Top 10 de discos
Pues eso, la última parte del megapost de resúmen. Amos allá.
10. Boris: Smile

Mi descubrimiento guitarrero del año pasado, los japoneses han sacado por fin una continuación de aquel ruidoso, caótico y tremendo Pink, el cual ha venido en dos versiones: la más normalita versión americana (la que ha sido publicada en España), y la japonesa, totalmente loca, experimental y extrema (sólo hay que escuchar Shoot!: pura esquizofrenia sonora), y con una portada mucho más chula. De las dos me quedo con la japonesa, porque la versión de Message (en la versión americana, Statement, primer single del disco) es deliciosa, con sus siete minutos machacones que hacen que se te muevan los pies; porque Dead Destination (Karehatetasaki - No Ones Grieve en la versión americana) es aún más ruidosa y concreta que su versión americana, y porque la esquizofrenia le sienta muy bien a Shoot! (Laser Beam en la versión americana). Pero son detalles más estéticos que otra cosa, las canciones siguien ahí en las dos versiones, y son tremendas, una muestra más de que, a pesar de haberse autocopiado un poquito en este disco, Boris siguen molando más que el 95% de grupos de rock de la actualidad.
9. Nine Inch Nails: The Slip

Trent Reznor está que lo tira desde que su contrato con Interscope terminó: primero fue su cuádruple disco instrumental, Ghosts, del cual regaló su primer CD en Internet, y en julio fue su nuevo disco, este The Slip, el que nos ofreció gratis en Internet (al cabo del tiempo salió también en edición física). Y qué disco nos ha regalado el tito Trent: tras el abrasivo y conceptual (y obra maestra para mi gusto) Year Zero, este es un disco sencillo, que no suena tan producido, directo, preciso, y que comienza de manera arrolladora: 1000000, Letting You (su canción más cazurra en años), Discipline (que suena a Only, pero mola demasiado) y Echoplex, cuatro trallazos que te dejan pegado al auricular. El nivel baja con Lights In The Sky, una balada floja, y eso que suele ser una de sus especialidades, pero vuelve a remontar con dos instrumentales, la envolvente Corona Radiata y la más industrial The Fpur Of Us Are Dying, para terminar en todo lo alto con otro trallazo, Demon Seed. The Slip es el disco que necesitaba Trent tras Year Zero: sencillo, directo y preciso, lleno de temas que se pegan y no te sueltan. Y encima, es otro puñetazo encima de la mesa de las discográficas, incapaces de adaptarse a los tiempos tecnológicos en los que vivimos.
8. M-Clan: Memorias de un Espantapájaros

Nunca me habían gustado M-Clan. Demasiado blanditos y repetitivos para mi gusto, a pesar de tener alguna canción memorable (sobre todo su preciosa versión de Serenade de la Steve Miller Band) y un cantante de voz privilegiada para el rock, Carlos Tarque. Pero tras cerca de 14 años de carrera, llega la madurez, y los murcianos entregan un disco tan bueno que no te crees que sea suyo, sino de un Springsteen o de una Lucinda Williams muy rockera. Lleno de letras certeras (la de Inmigrante es impagable), es un disco de rock de los que no se ven habitualmente por España: pegajoso, pegado casi siempre al country, con destellos de folk (Balada del Desarraigado) con algún homenaje a los mitos delo rock de los 70 (El Viaje), y temas inmensos (Roto Por Dentro podría haberla firmado la mejor Lucinda Williams). Mi sorpresa con mayúsculas del año, sin duda alguna.
7. Ladytron: Velocifero

Si, en el fondo es más de lo mismo, y en este caso, más acusado, ya que Velocifero es un pequeño refinamiento de lo visto en Witching Hour, parecido a Light And Magic con respecto a 604. Pero un disco que comienza con Black Cat y continua con la tremenda Ghosts (homenaje directo a Depeche Mode) no puede ser malo. Y aunque su fórmula permanezca inalterada en la mayoría del minutaje (I'm Not Scared, Runaway y Burning Up son reescrituras directas de Destroy Everything You Touch), hay dos experimentos tremendos: la explosiva y sincopada Predict The Day, y la preciosa Versus, donde oimos guitarras acústicas (¡Instrumentos analógicos! ¡Horror!) y a Daniel Hunt cantar al lado de Helen Marnie, y no hacerlo mal, por cierto. Y aunque el resto sea más de lo mismo, el poder de temas como Deep Blue (mi favorita del disco) o las ya mencionadas Burning Up o I'm Not Scared es demasiado como para ser ignorado. Ya van cuatro discos, y estos ingleses siguen sin fallarme. Gracias.
6. R.E.M.: Accelerate

R.E.M. llevaban unos años sin ofrecernos nada de verdadera altura. Reveal era bonito, pero poco brillante para lo que nos tenían acostumbrado, y Around The Sun era malo. Si, R.E.M. habían hecho un disco malo. Horror, pánico y miedo recorrieron a los fans del grupo de Athens: ¿tal vez se les habían acabado las ideas al trío mágico? Michael Stipe y los suyos debieron de darse cuenta de ello, y decidieron volver al principio de todo: rock y pop sin adulterar, casi garajero, canciones cortas y precisas (creo que es la cuarta vez que uso este adjetivo en el artículo, y las que quedan...), sólo lo mejor y más concreto que se pueda hacer, sin aditivos. Y Accelerate, el resultado de tanta concrección, es un triunfo a todos los niveles. Recupera las mejores melodías del grupo (Supernatural Superserious, Mr. Richards, Houston), añade rock sucio y furioso (Living Well Is The Best Revenge, Horse To Water, I'm Gonna DJ) y algunas de las mejores canciones que hemos oído del grupo en casi 12 años, especialmente Accelerate, un temón con guitarras cortantes y fondo disonante que recuerda a Sonic Youth. Muchos nos temimos lo peor con Around The Sun, pero afortunadamente Accelerate demuestra que a R.E.M. todavía les queda cuerda para rato.
5. Amaral: Gato Negro/ Dragón Rojo

Pájaros en la Cabeza era un buen disco, con algunos temas tremendos (Enamorada, Tarde Para Cambiar, El Universo Sobre Mí) pero muy irregular, lejos de la gloria que el duo zaragozano nos había regalado con Estrella e Mar y sobre todo con Una Pequeña Parte del Mundo (para mí, su mejor disco). Cuando supimos que su siguiente disco iba a ser doble, a muchos nos entró miedo: un disco doble suele ser sinónimo de muchos experimentos fallidos e irregularidad total. Pues bien, Eva y Juan obran el milagro, y logran que en un doble disco de 19 temas no haya no más de dos o tres temas desechables. Con otro memorable primer single (Kamikaze), se muestran más conservadores en el primer CD y más experimentales en el segundo, aunque, como hemos dicho antes, casi nada sobra, y la cantidad de temas memorables es abrumadora: Biarritz, uno de los temas más bonitos que han hecho en años; El Artista del Alambre, su letra más devastadora desde Siento Que Te Extraño; Perdóname, el reggae de Alerta, el rock pegadizo de Las Puertas del Infierno y Es Solo Una Canción, el pop a lo Radiohead de Deprisa... Había miedo al doble disco, y más después de lo irregular de su último disco, pero Eva y Juan demuestran que siguen siendo de lo mejor que tenemos en el pop español.
4. Beck: Modern Guilt

¿Es otra vez una posición tan alta de un disco de Beck un signo inequívoco de mi fanboyismo talibán? Es posible, pero si ha habido un disco en años del genio californiano que se merezca estar tan alto, es este. En un año de vuelta a lo básico, de discos cortos, ninguno ha sido tan corto como este, ni tan certero. Ayudado por el gran Danger Mouse, Beck engarza la lista de temas de más calidad y mayor riesgo sonoro que ha producido en años. El tramo inicial del disco es especialmente abrumador: cuatro temas del calibre de Orphans, Gamma Ray (mi single bailongo del año), Chemtrails (una vuelta a los sonidos de Mutations preciosa) y la pulsante Modern Guilt conforman el mejor comienzo de disco del californiano desde no se sabe cuándo. Luego, aunque no sea tan brillante, hay mucho más, y muy bueno: blues (Soul Of A Man), rock sesentero (Profanity Prayers) y hasta programaciones drum n' Bass (Replica). Modern Guilt es uno de los viajes más cortos que nos ha propuesto Beck, pero de los más intensos también, y el primer disco que hace en años que puede mirar de tú a tú a los discos míticos del angelino.
3. Eli “Paperboy” Reed & The True Ones: Roll With You

Seguro que hay una regla (parecida a la que propuse hace dos años para el Ys de Joanna Newsom) por al cual si eres blanco, de ojos azules y de Boston no puedes hacer soul. Bien, Eli Reed la ha tirado por la borda, porque ha hecho el disco de soul más clásico y caliente hecho después de los 70. Tiene una banda detrás impagable (The True Ones) que le da la energia necesaria a cada tema, pero lo que destaca sin duda es su voz. Desgañitándose cual Sam Cooke en cada tema, cantando con las entrañas, es la mejor nueva voz masculina de soul que he oído en mucho, mucho tiempo: no tiene un registro apabullante (de hecho, cuando se va a los agudos parece que su voz está al límite), pero canta con un sentimiento y descaro increibles, arrastrando como sólo los muy veteranos saben (bueno, y la gran Amy Winehouse), gritando como, cuándo y de la manera que se debe… Y es que encima, los temas de este disco, a pesar de parecerse a veces demasiado a ciertos temas del soul clásico, son tremendos (The Satisfier, I'm Gonna Getcha Back, It's Easier, Doin' The Boom Boom...) En resúmen, Eli “Paperboy” Reed es uno de esos fenómenos que salen cada mucho tiempo, y que te dejan patidifuso primero, y entusiasmado y rendido a él después. Un último consejo: si pasa por vuestra ciudad, ni se os ocurra perderos un concierto suyo: es como todo lo que he dicho del disco, pero elevado al cubo, un viaje en el tiempo 50 años atrás, cuando el soul era algo mucho más auténtico, emocionante y excitante de lo que suele ser ahora.
2. TV On The Radio: Dear Science,

Sí, la coma pertenece también al título del mejor disco del posiblemente mejor grupo del rock alternativo americano. Si ya el anterior disco significó una gran cohesión de todas sus influencias, “Dear Science, ” es el refinamiento final, sonando como antaño, con cierto aroma general a David Bowie, con sus guitarras ruidosas y disonantes de fondo marca David Sitek (de los mejores productores de rock de la actualidad), pero añadiendo un poco más funk y hip-hop a su explosiva mezcla. Y sobre todo, eliminando relleno: 11 temas grandiosos, algunos bailongos (Dancing Choose y Golden Age, los dos mejores singles del año sin discusión), otros más reflexivos (Family Tree, Stark & Owl y Lover’s Day, preciosos), con pinceladas de afro-beat incluso (Red Dress) o de pop sesentero (los coros de Halfway Home). Lo más chocante para mí es que las 11 canciones me mueven y me emocionan hasta extremos que pocos discos han hecho en mi vida, sin un solo momento de aburrimiento, ni siquiera de ligero valle, conformando el que, si no fuera tan fanboy, sería el primer disco de la lista. Ya van tres discos impresionantes, así que creo que ya es hora de dejar de considerarlos una promesa interesante y darles el puesto que se merecen, al lado de lo más grande que nos ha dado la música en los últimos 20 años. Sí, son tan buenos.
1. Portishead: Third

Pero como decía antes, soy un asqueroso e injusto fanboy, y este año, por fin, Portishead han vuelto. Han sido 11 años esperando este disco, pensando al principio que bueno, ese año sí que iba a ser el definitivo, conociendo el nombre de este disco como “Angel”, esperando, esperando... y al final, desistiendo, disfrutando con el disco en solitario de Beth Gibbons (con Paul Webb, Out Of Season, un disco precioso, por cierto), y perdiendo la esperanza, para recuperarla al oir algunos instrumentales colgados en el Myspace del grupo, para volver a perderla, harto ya de tantos vaivenes... hasta que llega el 2008, y el milagro se produce: vuelven al estudio y graban un nuevo disco. El miedo que sentía era indescriptible, vistos los regresos de muchos grupos (The Smashing Pumpkins y su tremendamente decepcionante Zeitgeist, o The Verve y su flojo Forth, sin ir más lejos). Y llega el primer single: Machine Gun. Recuerdo cómo me quedé con los ojos como platos cuando escuché aquellas percusiones metálicas y repetitivas, que no se parecían en nada a todo lo que recordaba y amaba del grupo. Pero me estaba gustando. Y mucho. Cuando empezó la voz de Beth, ya me habían cogido del corazón otra vez, como si no hubieran pasado 11 años. Cuando terminó, el miedo se había disipado: Portishead habían conseguido eso que busca todo grupo que se reune después de una separación, hacer algo que sea sustancialmente distinto a lo ofrecido en el pasado, pero que conserve la esencia del grupo. Y esa es la mejor descripción que se puede hacer de su tercer disco: no suena para nada a los Portishead clásicos, y a la vez es un disco 100% Portishead. Sonoramente, el grupo se olvida del trip-hop y casi del todo del soul, sube al doble el contador de BPMs, y se va al rock con algo de psicodelia, (el final de Small, por ejemplo), algún toque folk (el principio de The Rip y Deep Water, sobre todo) y arrebatos electrónicos (la mencionada Machine Gun), siendo más experimentales y arriesgados que nunca, incluso más que en su segundo disco; pero manteniendo la sensación de opresión y de claustrofobia que siempre ha tenido su música, y su acabado conscientemente lo-fi, poco refinado. Y para redondearlo todo, está Beth, que ya no tiene la voz de antaño, pero sigue interpretando de manera exquisita. Es un disco oscuro, experimental, a veces difícil de escuchar de lo opresivo que resulta, que aunque nunca parece sonar a Portishead (sólo el tema final, Threads, recuerda mínimanente a sus dos primeros discos, y en ellos ya pasaría por un tema raro), tiene ese aura, ese aroma que te dice al momento que estás ante ese grupo de Bristol que tan importante ha sido en la música electrónica de los 90, aparte de contener, pequeño detalle sin importancia, 11 temas inmensos, plenos, tristes, brutales. Sí, soy un asqueroso e injusto fanboy, pero soy sincero, y el disco que más he disfrutado este año es este, sin duda alguna: el disco al que tenía más miedo de los discos de grupos reunidos estos últimos años, y el mejor de ellos de larguísimo. 11 años de espera, pero Dios si ha merecido la pena.
----------------------------------------------------------------------------------------------
Bien, se acabó el megaresúmen. Como digo todos los años, a pasarlo bien, no os atragantéis con las uvas, y ojalá que en el 2009 nuestros problemas duren tanto como nuestros propósitos de Año Nuevo. ¡Feliz año!
2008: resúmen musical. 2) Discos que me han gustado pero no entran en el top 10
Pos eso.
-Jenny Lewis: Acid Tongue
-Metallica: Death Magnetic
-Sheryl Crow: Detours
-Jem: Down To Earth
-Ed Banger Records Vol. 3
-The Watson Twins: Fire Songs
-Russian Red: I Love Your Glasses
-Yui: I Loved Yesterday
-Cut Copy: In Ghost Colours
-Ladyhawke: Ladyhawke
-Lucinda Williams: Little Honey
-Hot Chip: Made In The Dark
-Kate Nash: Made Of Bricks
-Gnarls Barkley: The Odd Couple
-Kaiser Chiefs: Off With Their Heads
-Duffy: Rockferry
-Autechre: Quaristice
-Aimee Mann: F%/& Smilers (más o menos)
-Solange: Sol-Angel & The Hardley St. Dreams
-Lil Wayne: Tha Carter III
-Destroyer: Trouble In Dreams
-Coldplay: Viva La Vida
-Lil’ Mama: VYP-Voice Of The Young People
-Shiina Ringo: Watashi No Houden (recopilatorio de caras B)
