Odelay's Space

Música, Internet, Resúmen

Jueves, 23 de Julio de 2009

11:12 am

Con un poco de retraso (casi estamos ya en agosto), pero allá va. Por el momento no está siendo mal año en lo musical, a ver cómo continua:

Discos:

10: M.Ward - Hold Time
9: Lily Allen - It's Not Me, It's You
8: Royksopp - Junior
7: Dinosaur Jr - Farm
6: Mastodon - Crack The Skye
5: Phoenix - Wolfang Amadeus Phoenix
4: A.C. Newman - Get Guilty
3: Wilco - Wilco (The Album)
2: Bat For Lashe - Two Suns
1: Neko Case - Middle Cyclone

De propina: 10 canciones de discos (no necesariamente singles) que no pertenecen a la lista anterior, pero que no he podido parar de escuchar en lo que llevamos de año:

Anni B Sweet: Motorway

Annie: Sweet

BoA: Energetic

Eminem: Same Song And Dance

Franz Ferdinand: Ulysses

Florence And The Machine: Rabbit Heart (Raise It Up)

Marié Digby: Feel

The Prodigy: Thunder

U2: Unknown Caller

Yeah Yeah Yeahs: Zero

Variado, Famosos/as, Noticias, Listas, Resúmen

Martes, 13 de Enero de 2009

12:40 pm

Según The Beast. De las mejores y más acertadas listas que he visto últimamente, además de una de las más divertidas. Impagables el puesto 43, 23, 20, 11 y los 10 primeros.

The Beast: The 50 most loathsome people in America, 2008

(esto lo ví en los foros de Neo-GAF)

Música, Review, Resúmen

Miércoles, 31 de Diciembre de 2008

9:52 pm


Pues eso, la última parte del megapost de resúmen. Amos allá.

 

10. Boris: Smile

 

Mi descubrimiento guitarrero del año pasado, los japoneses han sacado por fin una continuación de aquel ruidoso, caótico y tremendo Pink, el cual ha venido en dos versiones: la más normalita versión americana (la que ha sido publicada en España), y la japonesa, totalmente loca, experimental y extrema (sólo hay que escuchar Shoot!: pura esquizofrenia sonora), y con una portada mucho más chula. De las dos me quedo con la japonesa, porque la versión de Message (en la versión americana, Statement, primer single del disco) es deliciosa, con sus siete minutos machacones que hacen que se te muevan los pies; porque Dead Destination (Karehatetasaki - No Ones Grieve en la versión americana) es aún más ruidosa y concreta que su versión americana, y porque la esquizofrenia le sienta muy bien a Shoot! (Laser Beam en la versión americana). Pero son detalles más estéticos que otra cosa, las canciones siguien ahí en las dos versiones, y son tremendas, una muestra más de que, a pesar de haberse autocopiado un poquito en este disco, Boris siguen molando más que el 95% de grupos de rock de la actualidad.

 

9. Nine Inch Nails: The Slip

 

Trent Reznor está que lo tira desde que su contrato con Interscope terminó: primero fue su cuádruple disco instrumental, Ghosts, del cual regaló su primer CD en Internet, y en julio fue su nuevo disco, este The Slip, el que nos ofreció gratis en Internet (al cabo del tiempo salió también en edición física). Y qué disco nos ha regalado el tito Trent: tras el abrasivo y conceptual (y obra maestra para mi gusto) Year Zero, este es un disco sencillo, que no suena tan producido, directo, preciso, y que comienza de manera arrolladora: 1000000, Letting You (su canción más cazurra en años), Discipline (que suena a Only, pero mola demasiado) y Echoplex, cuatro trallazos que te dejan pegado al auricular. El nivel baja con Lights In The Sky, una balada floja, y eso que suele ser una de sus especialidades, pero vuelve a remontar con dos instrumentales, la envolvente Corona Radiata y la más industrial The Fpur Of Us Are Dying, para terminar en todo lo alto con otro trallazo, Demon Seed. The Slip es el disco que necesitaba Trent tras Year Zero: sencillo, directo y preciso, lleno de temas que se pegan y no te sueltan. Y encima, es otro puñetazo encima de la mesa de las discográficas, incapaces de adaptarse a los tiempos tecnológicos en los que vivimos.

 

8. M-Clan: Memorias de un Espantapájaros

 

Nunca me habían gustado M-Clan. Demasiado blanditos y repetitivos para mi gusto, a pesar de tener alguna canción memorable (sobre todo su preciosa versión de Serenade de la Steve Miller Band) y un cantante de voz privilegiada para el rock, Carlos Tarque. Pero tras cerca de 14 años de carrera, llega la madurez, y los murcianos entregan un disco tan bueno que no te crees que sea suyo, sino de un Springsteen o de una Lucinda Williams muy rockera. Lleno de letras certeras (la de Inmigrante es impagable), es un disco de rock de los que no se ven habitualmente por España: pegajoso, pegado casi siempre al country, con destellos de folk (Balada del Desarraigado) con algún homenaje a los mitos delo rock de los 70 (El Viaje), y temas inmensos (Roto Por Dentro podría haberla firmado la mejor Lucinda Williams). Mi sorpresa con mayúsculas del año, sin duda alguna.

 

7. Ladytron: Velocifero

 

Si, en el fondo es más de lo mismo, y en este caso, más acusado, ya que Velocifero es un pequeño refinamiento de lo visto en Witching Hour, parecido a Light And Magic con respecto a 604. Pero un disco que comienza con Black Cat y continua con la tremenda Ghosts (homenaje directo a Depeche Mode) no puede ser malo. Y aunque su fórmula permanezca inalterada en la mayoría del minutaje (I'm Not Scared, Runaway y Burning Up son reescrituras directas de Destroy Everything You Touch), hay dos experimentos tremendos: la explosiva y sincopada Predict The Day, y la preciosa Versus, donde oimos guitarras acústicas (¡Instrumentos analógicos! ¡Horror!) y a Daniel Hunt cantar al lado de Helen Marnie, y no hacerlo mal, por cierto. Y aunque el resto sea más de lo mismo, el poder de temas como Deep Blue (mi favorita del disco) o las ya mencionadas Burning Up o I'm Not Scared es demasiado como para ser ignorado. Ya van cuatro discos, y estos ingleses siguen sin fallarme. Gracias.

 

6. R.E.M.: Accelerate

 

R.E.M. llevaban unos años sin ofrecernos nada de verdadera altura. Reveal era bonito, pero poco brillante para lo que nos tenían acostumbrado, y Around The Sun era malo. Si, R.E.M. habían hecho un disco malo. Horror, pánico y miedo recorrieron a los fans del grupo de Athens: ¿tal vez se les habían acabado las ideas al trío mágico? Michael Stipe y los suyos debieron de darse cuenta de ello, y decidieron volver al principio de todo: rock y pop sin adulterar, casi garajero, canciones cortas y precisas (creo que es la cuarta vez que uso este adjetivo en el artículo, y las que quedan...), sólo lo mejor y más concreto que se pueda hacer, sin aditivos. Y Accelerate, el resultado de tanta concrección, es un triunfo a todos los niveles. Recupera las mejores melodías del grupo (Supernatural Superserious, Mr. Richards, Houston), añade rock sucio y furioso (Living Well Is The Best Revenge, Horse To Water, I'm Gonna DJ) y algunas de las mejores canciones que hemos oído del grupo en casi 12 años, especialmente Accelerate, un temón con guitarras cortantes y fondo disonante que recuerda a Sonic Youth. Muchos nos temimos lo peor con Around The Sun, pero afortunadamente Accelerate demuestra que a R.E.M. todavía les queda cuerda para rato.

 

5. Amaral: Gato Negro/ Dragón Rojo

 

Pájaros en la Cabeza era un buen disco, con algunos temas tremendos (Enamorada, Tarde Para Cambiar, El Universo Sobre Mí) pero muy irregular, lejos de la gloria que el duo zaragozano nos había regalado con Estrella e Mar y sobre todo con Una Pequeña Parte del Mundo (para mí, su mejor disco). Cuando supimos que su siguiente disco iba a ser doble, a muchos nos entró miedo: un disco doble suele ser sinónimo de muchos experimentos fallidos e irregularidad total. Pues bien, Eva y Juan obran el milagro, y logran que en un doble disco de 19 temas no haya no más de dos o tres temas desechables. Con otro memorable primer single (Kamikaze), se muestran más conservadores en el primer CD y más experimentales en el segundo, aunque, como hemos dicho antes, casi nada sobra, y la cantidad de temas memorables es abrumadora: Biarritz, uno de los temas más bonitos que han hecho en años; El Artista del Alambre, su letra más devastadora desde Siento Que Te Extraño; Perdóname, el reggae de Alerta, el rock pegadizo de Las Puertas del Infierno y Es Solo Una Canción, el pop a lo Radiohead de Deprisa... Había miedo al doble disco, y más después de lo irregular de su último disco, pero Eva y Juan demuestran que siguen siendo de lo mejor que tenemos en el pop español.

 

4. Beck: Modern Guilt

 

¿Es otra vez una posición tan alta de un disco de Beck un signo inequívoco de mi fanboyismo talibán? Es posible, pero si ha habido un disco en años del genio californiano que se merezca estar tan alto, es este. En un año de vuelta a lo básico, de discos cortos, ninguno ha sido tan corto como este, ni tan certero. Ayudado por el gran Danger Mouse, Beck engarza la lista de temas de más calidad y mayor riesgo sonoro que ha producido en años. El tramo inicial del disco es especialmente abrumador: cuatro temas del calibre de Orphans, Gamma Ray (mi single bailongo del año), Chemtrails (una vuelta a los sonidos de Mutations preciosa) y la pulsante Modern Guilt conforman el mejor comienzo de disco del californiano desde no se sabe cuándo. Luego, aunque no sea tan brillante, hay mucho más, y muy bueno: blues (Soul Of A Man), rock sesentero (Profanity Prayers) y hasta programaciones drum n' Bass (Replica). Modern Guilt es uno de los viajes más cortos que nos ha propuesto Beck, pero de los más intensos también, y el primer disco que hace en años que puede mirar de tú a tú a los discos míticos del angelino.

 

3. Eli “Paperboy” Reed & The True Ones: Roll With You

 

Seguro que hay una regla (parecida a la que propuse hace dos años para el Ys de Joanna Newsom) por al cual si eres blanco, de ojos azules y de Boston no puedes hacer soul. Bien, Eli Reed la ha tirado por la borda, porque ha hecho el disco de soul más clásico y caliente hecho después de los 70. Tiene una banda detrás impagable (The True Ones) que le da la energia necesaria a cada tema, pero lo que destaca sin duda es su voz. Desgañitándose cual Sam Cooke en cada tema, cantando con las entrañas, es la mejor nueva voz masculina de soul que he oído en mucho, mucho tiempo: no tiene un registro apabullante (de hecho, cuando se va a los agudos parece que su voz está al límite), pero canta con un sentimiento y descaro increibles, arrastrando como sólo los muy veteranos saben (bueno, y la gran Amy Winehouse), gritando como, cuándo y de la manera que se debe… Y es que encima, los temas de este disco, a pesar de parecerse a veces demasiado a ciertos temas del soul clásico, son tremendos (The Satisfier, I'm Gonna Getcha Back, It's Easier, Doin' The Boom Boom...) En resúmen, Eli “Paperboy” Reed es uno de esos fenómenos que salen cada mucho tiempo, y que te dejan patidifuso primero, y entusiasmado y rendido a él después. Un último consejo: si pasa por vuestra ciudad, ni se os ocurra perderos un concierto suyo: es como todo lo que he dicho del disco, pero elevado al cubo, un viaje en el tiempo 50 años atrás, cuando el soul era algo mucho más auténtico, emocionante y excitante de lo que suele ser ahora.

 

2. TV On The Radio: Dear Science,

 

Sí, la coma pertenece también al título del mejor disco del posiblemente mejor grupo del rock alternativo americano. Si ya el anterior disco significó una gran cohesión de todas sus influencias, “Dear Science, ” es el refinamiento final, sonando como antaño, con cierto aroma general a David Bowie, con sus guitarras ruidosas y disonantes de fondo marca David Sitek (de los mejores productores de rock de la actualidad), pero añadiendo un poco más funk y hip-hop a su explosiva mezcla. Y sobre todo, eliminando relleno: 11 temas grandiosos, algunos bailongos (Dancing Choose y Golden Age, los dos mejores singles del año sin discusión), otros más reflexivos (Family Tree, Stark & Owl y Lover’s Day, preciosos), con pinceladas de afro-beat incluso (Red Dress) o de pop sesentero (los coros de Halfway Home). Lo más chocante para mí es que las 11 canciones me mueven y me emocionan hasta extremos que pocos discos han hecho en mi vida, sin un solo momento de aburrimiento, ni siquiera de ligero valle, conformando el que, si no fuera tan fanboy, sería el primer disco de la lista. Ya van tres discos impresionantes, así que creo que ya es hora de dejar de considerarlos una promesa interesante y darles el puesto que se merecen, al lado de lo más grande que nos ha dado la música en los últimos 20 años. Sí, son tan buenos.

 

1. Portishead: Third

 

Pero como decía antes, soy un asqueroso e injusto fanboy, y este año, por fin, Portishead han vuelto. Han sido 11 años esperando este disco, pensando al principio que bueno, ese año sí que iba a ser el definitivo, conociendo el nombre de este disco como “Angel”, esperando, esperando... y al final, desistiendo, disfrutando con el disco en solitario de Beth Gibbons (con Paul Webb, Out Of Season, un disco precioso, por cierto), y perdiendo la esperanza, para recuperarla al oir algunos instrumentales colgados en el Myspace del grupo, para volver a perderla, harto ya de tantos vaivenes... hasta que llega el 2008, y el milagro se produce: vuelven al estudio y graban un nuevo disco.  El miedo que sentía era indescriptible, vistos los regresos de muchos grupos (The Smashing Pumpkins y su tremendamente decepcionante Zeitgeist, o The Verve y su flojo Forth, sin ir más lejos). Y llega el primer single: Machine Gun. Recuerdo cómo me quedé con los ojos como platos cuando escuché aquellas percusiones metálicas y repetitivas, que no se parecían en nada a todo lo que recordaba y amaba del grupo. Pero me estaba gustando. Y mucho. Cuando empezó la voz de Beth, ya me habían cogido del corazón otra vez, como si no hubieran pasado 11 años. Cuando terminó, el miedo se había disipado: Portishead habían conseguido eso que busca todo grupo que se reune después de una separación, hacer algo que sea sustancialmente distinto a lo ofrecido en el pasado, pero que conserve la esencia del grupo. Y esa es la mejor descripción que se puede hacer de su tercer disco: no suena para nada a los Portishead clásicos, y a la vez es un disco 100% Portishead. Sonoramente, el grupo se olvida del trip-hop y casi del todo del soul, sube al doble el contador de BPMs, y se va al rock con algo de psicodelia, (el final de Small, por ejemplo), algún toque folk (el principio de The Rip y Deep Water, sobre todo) y arrebatos electrónicos (la mencionada Machine Gun), siendo más experimentales y arriesgados que nunca, incluso más que en su segundo disco; pero manteniendo la sensación de opresión y de claustrofobia que siempre ha tenido su música, y su acabado conscientemente lo-fi, poco refinado. Y para redondearlo todo, está Beth, que ya no tiene la voz de antaño, pero sigue interpretando de manera exquisita. Es un disco oscuro, experimental, a veces difícil de escuchar de lo opresivo que resulta, que aunque nunca parece sonar a Portishead (sólo el tema final, Threads, recuerda mínimanente a sus dos primeros discos, y en ellos ya pasaría por un tema raro), tiene ese aura, ese aroma que te dice al momento que estás ante ese grupo de Bristol que tan importante ha sido en la música electrónica de los 90, aparte de contener, pequeño detalle sin importancia, 11 temas inmensos, plenos, tristes, brutales. Sí, soy un asqueroso e injusto fanboy, pero soy sincero, y el disco que más he disfrutado este año es este, sin duda alguna: el disco al que tenía más miedo de los discos de grupos reunidos estos últimos años, y el mejor de ellos de larguísimo. 11 años de espera, pero Dios si ha merecido la pena.

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Bien, se acabó el megaresúmen. Como digo todos los años, a pasarlo bien, no os atragantéis con las uvas, y ojalá que en el 2009 nuestros problemas duren tanto como nuestros propósitos de Año Nuevo. ¡Feliz año!

Música, Review, Resúmen

Miércoles, 31 de Diciembre de 2008

3:29 pm

Pos eso.

-Jenny Lewis: Acid Tongue
-Metallica: Death Magnetic
-Sheryl Crow: Detours
-Jem: Down To Earth
-Ed Banger Records Vol. 3
-The Watson Twins: Fire Songs
-Russian Red: I Love Your Glasses
-Yui: I Loved Yesterday
-Cut Copy: In Ghost Colours
-Ladyhawke: Ladyhawke
-Lucinda Williams: Little Honey
-Hot Chip: Made In The Dark
-Kate Nash: Made Of Bricks
-Gnarls Barkley: The Odd Couple
-Kaiser Chiefs: Off With Their Heads
-Duffy: Rockferry
-Autechre: Quaristice
-Aimee Mann: F%/& Smilers (más o menos)
-Solange: Sol-Angel & The Hardley St. Dreams
-Lil Wayne: Tha Carter III
-Destroyer: Trouble In Dreams
-Coldplay: Viva La Vida
-Lil’ Mama: VYP-Voice Of The Young People
-Shiina Ringo: Watashi No Houden (recopilatorio de caras B)

Música, Review, Resúmen

Miércoles, 31 de Diciembre de 2008

12:50 am

Ya es ese momento del año, niños y niñas. El momento de hacer balance, de rememorar lo más importante sucedido en este año antes de darle carpetazo. Y como todos los años, toca mi resúmen musical del año, que como siempre irá acompañado de múltiples e inaguantables parrafadas de esas que sé que tanto adoráis. Empezamos por los singles. Como siempre: no son mis 10 singles favoritos del año, sino 10 singles que me han gustado, y que no pertenecen a ninguno de mis 10 discos preferidos del año. Empezamos:

Solange: Sandcastle Disco

Solange Knowles 

 

Este año han sacado disco las dos hermanas Knowles: Beyonce y Solange. Y mientras Beyonce ha sacado un album más bien malete, falto de la chispa y el pellizco que tenía B’Day, Solange, la más pequeña, la que siempre ha pasado desapercibida, la ha adelantado por la izquierda, entregando un disco un poco esquizoide, pero tremendamente interesante, tanto en su parte electrónica (Cosmic Journey, con su coda trance impagable; el sample de Boards Of Canada en la preciosa This Bird) como en la más R&Bera, donde destacan I Decided, el homenaje a Marvin Gaye de “Ode To Marvin” y esta maravilla, que demuestra que muchas veces lo que separa a un muy buen tema de pop de un pelotazo son los pequeños detalles: en el caso de Umbrella, fue ese “ella, ella, eh, eh, eh…”, y en este caso, es el “ba-b-b-b-baby, don’t blow me your way” del estribillo. Beyonce, acelera, que tu hermana te acaba de adelantar.

 

Hot Chip: Ready For The Floor

Hot Chip 

 

Me gusta más Shake A Fist, con su comienzo a lo Timbaland, pero fue publicado en el 2007, así que no cuenta. El primer disco bailongo del año fue seguramente este, y este su mejor pelotazo publicado este año. La rumorología dice que este tema fue ofrecido a Kylie, pero que lo rechazó, cosa que al final ha resultado ser falsa, pero dado el tema del que hablamos, totalmente comprensible: discofashion, petardo, bailongo, con un estribillo impagable y un comienzo que te deja el oído pegado a la canción y los pies listos para empezar a bailar.

 

Coldplay: Viva La Vida

Coldplay 

 

La verdad es que este tema me resulta DEMASIADO parecido al “If I Could Fly” de Joe Satriani, pero bueno, lo podemos considerar un remix de Brian Eno de dicha canción y punto, porque lo que eleva a esta tema por encima del montón es su arreglo. Contenido, manteniendo la tensión en todo momento, llevándote hacia delante constantemente, con percusiones discretas pero constantes, sus violines insistentes, machacones y energéticos… son todos esos factores, y no la melodía en sí, que me gusta, pero la veo un poco simple, lo que logra que este tema pase de ser bueno a la joya que es, y otra marca más en la lista de singles llenaestadios del grupo que capitanea ese tipo al que odio tanto porque estará más cerca de Gwyneth Palthrow de lo que yo lo estaré jamás.

 

Duffy: Mercy

 Duffy

 

Conozco a bastante gente que no le gusta la voz de esta galesa por demasiado aguda, referiéndose a ella normalmente como “rata”. Pero ni siquiera ellos han sido capaces de resistirse a Mercy. Gran parte de culpa la tiene su producción, elegante, sesentera (ese órgano parece sacado de una canción de The Doors), muy white soul, pero que también suena contemporánea. La otra parte de culpa del éxito de este single, como en todo buen tema que roza el pop, aparte de un estribillo matador, está en los pequeños detalles: esa guitarra de fondo, esos coros insistentes y matadores, el break antes del último estribillo con el speech de fondo acompañando a los gorgoritos de rigor. Ah, y el disco al que pertenecía, Rockferry, dejaba claro que Duffy, además de ser un buen talento que seguramente nos dé muchas alegrías en el futuro, se parece a Amy Winehouse (de lo mejor que le ha pasado al soul en 30 años por lo menos) como Enya a James Hetfield.

 

Ladyhawke: Paris Is Burning

Ladyhawke 

 

Pip Brown es de Nueva Zelanda, y mi teoría es que es una chica de los años 80, que grabó su disco,  cogió un Delorean, se ha plantado 30 años en el futuro y lo ha publicado ahora. Es la teoría más plausible que se me ocurre tras escuchar su debut como Ladyhawke, un disco que suena tan, tan 80 que a veces es ridículo, pero que es una ristra de pepinos de singles y de homenajes a grupos míticos de aquella petarda década, como Depeche Mode, Human League, Cindy Lauper o Spandau Ballet, de los cuales el que más me gusta es este, el más discotequero de todos, y con un comienzo pegajoso como un chicle ochentero.

 

Lil’ Wayne: A Milli

 Lil' Wayne

 

Si el beat del año pasado fue seguramente el de Lip Gloss, el de este año es incluso más minimalista, y el doble de hipnótico: percusiones mínimas, un bajo profundo y atonal y, sobre todo, ese “a milli” que se repite como un mantra y que termina de redondear lo que ha sido el beat polarizante del año (o se adora o se odia, no hay término medio), además del más usado del año para freestyles de todo tipo de gente, desde Chris Brown hasta Lil Mama. Pero el primero que rapeo sobre tal gloria es seguramente el rapero que mejor aparenta estar haciendo freestyles todo el tiempo: el gran Lil Wayne, autor de uno de los discos de rap más variados y mejor considerados por la crítica no sólo de este año, sino de los últimos años: Tha Carter III. A mí el disco me gusta, aunque no tanto como a ellos (no me parece mejor que, por ejemplo, el de Clipse del año pasado), pero este tema me resulta pura, sinuosa e hipnótica gloria.

 

Jenny Lewis: Acid Tongue

 Jenny Lewis

 

Jenny Lewis se soltó un poco la melena en su segundo disco en solitario: había rock (See Fernando), suites de tres canciones pegadas inspiradas, según ella, en Barbara Streisand (The Next Messiah), pop guitarrero con Elvis Costello (Carpetbaggers)… y bastante de lo visto en el disco anterior (Black Sand, Sing A Song For Them…) Mi preferida es la más desnuda, en la que Jenny coge su acústica, unos cuántos amigos y hace una maravilla folk con algunas de las frases más lapidarias del año (“Estar sola es un hábito, como fumar o tomar drogas/y me he quitado de ambas cosas, pero de los hombres es más difícil). Y encima, está requetebuena. Sí, también odio a Jonathan Rice. Y mucho. Muchísimo.

 

The Ting Tings: Great DJ

 The Ting Tings

 

Cierto es que su disco, “We Started Nothing”, no es una maravilla, pero los Ting Tings tiene tres de los singles del año: este que destaco, “That’s Not My Name” y “Shut Up And Let Me Go”. Todos en la linea de LCD Soundsystem y demás grupos de su estilo: guitarras bailongas setenteras, algún beat de fondo y mucho cachondeo. Me quedo con este porque me parece el más redondo de los tres, y por el estribillo y ese “and the strings, ehh-ehh-ehh- ehh-ehh- ehh-ehh”. Creo que Umbrella me ha afectado demasiado, ado, ado, eh, eh, eh…

 

Kaiser Chiefs: Never Miss A Beat

 Kaiser Chiefs

 

Este ha sido un año en el que he tenido que revisar una de mis convenciones sagradas: que los Kaiser Chiefs son incapaces de sacar algo que me guste, a pesar de copiar tanto a Blur como lo hacem. Porque, oh milagro, los Kaiser Chiefs han hecho un peassso de disco. Y gran parte de culpa la tenga seguramente el gran, gran, GRAN Mark Ronson, que les arranca al menos cuatro grandes canciones: las tres primeras del disco, entre las que se incluye esta crítica a la gente que es tonta porque quiere, porque no se preocupa por lo que le rodea; y mi preferida del grupo a partir de ahora, el pelotazo “Can’t Say What I Mean”. Lo grandioso es que el resto del disco, aparte de alguna decisión extraña (quien creyera que meter un rapero en medio de “Half The Truth” iba a quedar bien, que se lo haga mirar, por favor) me resulta digno, no sonrojante, algo que echaba mucho en falta en los discos anteriores del grupo. Lo dicho, nunca es tarde si la dicha es buena, y si he de rectificar, pues adelante: me ha gustado un disco de los Kaiser Chiefs. Y mucho.

 

Nena Daconte: Tenía Tanto Que Darte

Nena Daconte 

 

Cierto que el disco luego no es lo que prometía su primer single. Cierto es que aparte de esta, “Mentiras” y “El Aleph” poco más había que rascar (para mi gusto). Muy bien. Pero si ha habido algo que pueda considerar el single español del año, para mi personal y seguramente equivocado gusto, es este. Por la letra, precisa, dolorosa, preciosa, perfecta; por su fondo instrumental, que contrasta tan bien con la letra: casi festivo, con guitarras punzantes, coros infantiles y hasta trompetas; y por un estribillo de los que hacen historia, con un aire casi triunfal. Tuvieron que saltar chispas en esa sesión de grabación, con el dúo grabando esto en plena separación sentimental, mirándose fijamente, con Mai diciéndole estas palabras dolientes a Kim. Pero, como muchas veces en la música, de la tensión surge la magia, y de ahí salió la que es posiblemente la mejor canción del dúo y, para mí, el single español del 2008.

 

EXTRA:

 

Annie: Loco

Annie 

No, no es el single oficial del nuevo disco de Annie, el cual ha sido retrasado hasta 2009; ese es “I Know Ur Girlfriend Hates Me”, pero es el tema petardo que más he escuchado este año, y de largo. Es TAN perfecto: el ritmo trepidante, los sintes ochenteros, los coros perfectos, y ese solo de guitarra tan delicioso en el medio… Annie vuelve, y la he echado mucho, muchísimo de menos. 

 

Música, Resúmen

Jueves, 26 de Junio de 2008

11:03 pm

La parte de la lista que me faltaba. Amos allá:

-Coldplay: Viva La Vida


-Duffy: Mercy


-Lil Mama: Shawty Get Loose


-Lil Wayne: Lollipop


-Kate Nash: Foundations


-The Raconteurs: Salute Your Solution


-Gnarls Barkley: Run


-Hot Chip: Ready For The Floor


-Amaral: Kamikaze


-Destroyer: Foam Hands


Música, Resúmen

Martes, 24 de Junio de 2008

6:37 pm

Primera noticia: sigo vivo. Segunda noticia: he estado de exámenes, así que la primera noticia cobra mayor relieve aún. Prometo que para la siguiente ausencia justificada os avisaré. Ok, basta de justificaciones, y al turrón: el tradicional top 10 de discos de ecuador de año, esta vez sin singles, que no he terminado todavía de darle forma, y quería postear algo para que supiérais que sigo vivo y esas cosas.

  • 10. Autechre: Quaristice
  • 9. Destroyer: Trouble In Dreams
  • 8. Hot Chip: Made In The Dark
  • 7. Boris: Smile (la versión japonesa, que me gusta un poco más que la americana)
  • 6. M-Clan: Memorias de un Espantapájaro
  • 5. Nine Inch Nails: The Slip
  • 4. R.E.M.: Accelerate
  • 3. Amaral: Gato Negro-Dragón Rojo
  • 2. Ladytron: Velocifero
  • 1. Portishead: Third
Si, el primer puesto seguramente es fanboy a más no poder, pero qué puedo decir, llevo 11 años esperando este disco, y cuando ha llegado ha sido aún mejor de lo que mi corazon de fanático podía esperar. Dios salve al trío de Bristol.

Música, Review, Resúmen

Lunes, 31 de Diciembre de 2007

9:26 pm

Tercera y última parte del megapost: mi top diez de discos, del 10 al 1. Amos allá:

 

10. Kristin Hersh: Learn To Sing Like A Star
Portada del disco de Kristin Hersh

El resto de discos no me ha llevado demasiado tiempo escogerlos: sí, sus puestos habrán variado desde mi primera versión de esta lista, pero han sido los mismos discos siempre. Este décimo puesto ha sido durísimo de escoger. Tenía que escoger entre este album, el “In Rainbows” de Radiohead, el “Raising Sand” de Robert Plant y Alison Krauss (que ha sido mi puerta de entrada a la discografía de la Krauss), el “Sky Blue Sky” de Wilco (elegante, precioso, no entiendo las notas mediocres que recibió por parte de la crítica) y el precioso “Beauty & Crime” de Suzanne Vega. Nada menos que cinco discos que me han encantado, y un solo puesto. Muchas veces he estado tentado de ampliar la lista para que entraran todos, pero hay que mantener las tradiciones, y había que escoger solo uno de ellos. Me he quedado con este porque, además de ser un gran, gran disco, el mejor de su carrera en solitario seguramente, con canciones realmente emocionantes (In Shock, Day Glo, Sugarbaby…) me ha descubierto a una gran artista en cuya discografía y en la del grupo que lideraba (Throwing Muses) he buceado todo el año. Puede que el resto sea mejor (el de Wilco seguramente lo sea), pero estas listas suelen ser injustas, y la mía no va a ser una excepción, así que lo siento al resto, pero Kristin se encarama al último peldaño de mi Top 10.

 

9. PJ Harvey: White Chalk
Portada del disco de PJ Harvey

Dando otro de sus famosos giros a su sonido, PJ Harvey deja la guitarra en el rincón, coge el piano, y confecciona uno de los discos más bellos y aterradores del año. Cantado todo en el rango más alto de notas de su voz, con un piano que suena a uno de pared, mal afinado, suena a una pesadilla infantil victoriana, bordeado por letras siempre poéticas, y en algunos casos realmente duras (When Under Ether especialmente), White Chalk es de esos discos que siguen provocando escalofríos una vez terminados.

 

8. Spoon: Ga Ga Ga Ga Ga
Portada del disco de Spoon

Este año ha habido algunos conciertos que me duele mucho haberme perdido, pero ninguno como el de Spoon, que encima se presentaban en España con este pedazo de disco, tan imaginativo y minimalista como siempre, y con tantas canciones inmensas como de costumbre (The Underdog, producida por Jon Brion; Rhthm & Soul, You Got Yr. Cherry Bomb…). Spoon han llegado a ese punto de apuesta segura, en el que los discos les salen solos, casi de memoria, y siempre con una calidad que asusta.

 

7. The New Pornographers: Challengers
Portada del disco de The New Pornographers

El grupo de Carl Newman y compañía sigue en racha, esta vez dando un registro más reposado, menos inmediato (a ratos parece la continuación espiritual de The Slow Wonder, el disco en solitario de Carl Newman), pero igual de adictivo. Dan Bejar firma su mejor aportación al grupo, dejando tres grandes canciones, sobre todo Myriad Harbor, puede que la mejor que ha hecho para los Pornos; Neko Case canta poco, pero en las dos que tiene (Challengers y Go Places, dos de las mejores del disco) demuestra que cada año que pasa canta mejor, y Carl Newman sigue siendo incapaz de hacer una canción mala (Failsafe es la única poco interesante que firma). Como dije el año pasado, en un universo paralelo y más justo The New Pornographers serían superventas, tendrían un sitio propio en la historia del Pop y sus conciertos llenarían estadios, pero hasta que llegue ese momento, seguirá siendo nuestro pequeño secreto.

 

6. El-P: I’ll Sleep When You’re Dead
Portada del disco de El-P

El rapero más paranoico de New York por fin, tras cinco largos años de espera, nos da una continuación a Fantastic Damage. Para esta ocasión reduce el número de temas, aumenta el número de colaboraciones (Trent Reznor, Cat Power, The Mars Volta, Aesop Rock…), pero mantiene lo esencial: sus bases lo-fi, llenas de samples apocalípticos, caóticas, densas, y sus textos paranoicos y de ciencia ficción, empujando un poco más los bordes de lo que el rap puede llegar a sonar y a decir. Si, le hemos tenido produciendo de todo, pero le hemos echado muuuuuuuucho de menos.

 

5. Miranda Lambert: Crazy Ex-Girlfriend
Portada del disco de Miranda Lambert

Nunca me terminó de gustar el estilo de crítica destroyer de Stylus Magazine (mítica la crítica de The Beekeper de Tori Amos por Dom Passantino), pero algo que sí les agradeceré de por vida es que me hayan descubierto a Miranda Lambert, y es que este disco es casi un milagro: funciona en los momentos rockeros (Gunpowder & Lead, Gettin’ Ready. Down, Crazy Ex-Girlfriend) y emociona cuando baja el ritmo (Desperation, una de las canciones del año; Love Letters, la preciosa More Like Her…) Cuando empecé esta lista estaba bastante más abajo, pero es que por más que lo escuche no le encuentro el fallo. Uno de los mejores discos de country que he escuchado en años.

 

4. Nine Inch Nails: Year Zero
Portada del disco de Nine Inch Nails

Un disco como Year Zero da para mucha grandilocuencia verbal, así que intentaré contenerme en la medida de lo posible… a quién pretendo engañar, no voy a ser capaz de hacerlo, así que empecemos: viva la madre que parió a Trent Reznor. Los que le daban por acabado tras With Teeth (que, por cierto, cada día suena mejor), por favor, pasen por esta ventanilla a comerse sus palabras, porque Nine Inch Nails han hecho su mejor trabajo desde The Downward Spiral. Con una de las campañas de promoción más imaginativas, originales y efectivas vistas jamás en la industria discográfica, relatándonos un futuro apocalíptico y aterradoramente posible, Year Zero funciona como la banda sonora de ese futuro, describiéndolo desde diferentes perspectivas (poder, religión, soldados, activistas, jóvenes apáticos y endrogados…), y lo que describe no es nada bonito: poder absolutista, jóvenes apáticos que se sumergen en una poderosa droga llamada Opal, cambio climático desbocado, guerras sin sentido por todo el mundo, terroristas suicidas, drogas de control mental en el sistema de aguas, y una misteriosa mano que de vez en cuando baja del cielo. El fondo sonoro es igual de caótico que el futuro que describe: acumulación de samples aparentemente sin sentido, beats sinuosos, casi funkys, incluso sexys, guitarras cortadas, resampledas y distorsionadas hasta sonar irreconocibles. Y, lo más importante, canciones. Canciones como puños, algunas de ellas de las mejores que ha hecho nunca (Me, I’m Not, Vessel, In This Twilight, Survivalism, Zero-Sum, otra balada de cierre tremenda…) Hasta sus letras, normalmente su punto débil, mejoran ostensiblemente. Ok, no he sido capaz de contenerme, pero es que Year Zero es mucho.

 

3. The White Stripes: Icky Thump
Portada del disco de The White Stripes

El rock puro, sin adulterar, sigue llevando el mismo nombre que llevaba en los 90: The White Stripes. Los de Detroit, tras el curioso Get Behind Me Satan, vuelven a las guitarras de toda la vida, se toman tres semanas para grabar (algo insólito para ellos) y entregan su mejor trabajo junto con Elephant. Con un pepinazo de single (Icky Thump), una delirante versión con trompetas y todo (Conquest), gaitas (Prickly Thorn, But weetly Worn, preciosa), mucho cachondeo (grandiosa Rag & Bone) y tremendas canciones de puro y duro rock, Icky Thump demuestra que si bien Meg sin Jack puede que no sea mucho, Jack necesita a Meg al lado para sacar lo mejor de sí mismo.

 

2. M.I.A: Kala
Portada del disco de M.I.A

Kala es como Arular, pero más grande, más largo y sin cortes. Y mejor. Ayudada esta vez por Switch, con quien hace prácticamente todo el disco (Diplo aparece en Hussel, XR2 y Paper Planes, y Timbaland desilusiona en Come Around, que ya se pudo oír en su disco en solitario, Shock Value), Kala suena más apocalíptico, bizarro, guerrillero y más global que Arular, deja al menos cuatro de los mejores singles del año (Bird Flu, Boyz, Jimmy y Paper Planes), dejándose además otros potentísimos en la recámara (World Town, XR2, 20 Dollar), propone mezclas audaces (la más seguramente en 20 Dollar: Pixies+New Order+electro) y deja un cameo antológico de Afrikan Boy en Hussel, otro de los puntos álgidos de un disco glorioso, aventurero, global, luchador, y encima tremendamente bailable: la fiesta global con conciencia. En cualquier otro año sería mi disco del año, pero…

 

1. LCD Soundsystem: Sound Of Silver
Portada del disco de LCD Soundsystem

…este año salió el segundo disco de LCD Soundsystem. Su primer disco fue realmente bueno. Este segundo es histórico. James Murphy aprende a cantar realmente bien, coge toda la música de su infancia y juventud (Kraftwerk, Talking Hears, David Bowie…), y hace el mejor disco que he escuchado en unos cuantos años. Get Innocuous! y sus siete minutos de pura fiesta y sabiduría analógica te pone sobre la pista de que estás ante algo grande, y a medio camino de North American Scum no dejas de preguntarse como ahora puede cantar tan bien. Pero es cuando engarza una de las mejores y más emocionantes canciones que recuerdo sobre la pérdida, física o sentimental, de alguien (Someone Great) con una de las mejores y más emocionantes canciones que recuerdo sobre la amistad (All My Friends) cuando sabes a ciencia cierta que estás ante algo muy especial. Y el resto de canciones no hacen sino acrecentar esa sensación: Us Vs. Them y sus 8 minutos que se pasan volando, la cachonda Watch The Tapes, (el Movement de este disco), Sound Of Silver y su insistente refrán… Cuando ha terminado la preciosa New York, I Love You But You’re Bringing Me Down, te lo vuelves a escuchar, pensando que tiene que haber un fallo por alguna parte. Yo llevo incontables escuchas de este disco, y todavía no se la he encontrado. Y, lo que me resulta más inconcebible, todavía me emociona y me mueve como el primer día. Al final te rindes y disfrutas como un enano, consciente de que  tienes en las manos uno de esos discos que te acompañarán siempre, que merecen estar en la banda sonora de tu vida. Gracias, James.

Ale, terminado. Aquí os dejo, como propina, un enlace a un archivo .zip (117 MB) donde he metido los 11 singles que destaqué en la primera parte de este post, más otras 10 canciones, cada una de los discos de mi top 10. No atragantarse con las uvas, y como ya dije el año pasado, que en el 2008 nuestros problemas duren tanto como nuestros propósitos de Año Nuevo. ¡Feliz año!

Música, Review, Resúmen

Lunes, 31 de Diciembre de 2007

4:45 pm

Segunda parte. Esta noche, el top 10.

Descubrimientos (amos, gente que la que no había escuchado nada hasta este año, y que me han encantado):

  • Shiina Ringo (y Tokyo Jihen)
  • Kristin Hersh (y Throwing Muses)
  • John Vanderslice
  • Jenni Vartiainen
  • The Donnas
  • The Shins
  • Amon Tobin
  • Yui
  • Mindless Self Indulgence
  • Alison Krauss

Discos que no han entrado en el top 10, pero que quisiera destacar:

  • Justice: Cross
  • Jay-Z: American Gangster
  • Tori Amos: American Doll Posse
  • Suzanne Vega: Beauty & Crime
  • The Donnas: Bitchin'
  • Yui: Can't Buy My Love
  • Queens Of The Stone Age: Era Vugaris
  • Kanye West: Graduation
  • Jenni Vartiainen: Ihmisten Edessä
  • Radiohead: In Rainbows
  • Saul Williams: The Inevitable Rise And Liberation Of NiggyTardust!
  • Kelly Clarkson: My December
  • Arcade Fire: Neon Bible
  • Air: Pocket Symphony
  • Robert Plant & Alison Krauss: Raising Sand
  • Wilco: Sky Blue Sky
  • Sophie Ellis-Bextor: Trip The Light Fantastic
  • Ash: Twilight Of The Innocents
  • Björk: Volta
  • The Shins: Wincing The Night Away
Música, Review, Resúmen

Lunes, 31 de Diciembre de 2007

12:13 pm

Sí, toca megapost de resúmen musical del 2007. Esta vez lo estructuraré en tres partes, esta primera, donde hablaré de 10 singles del año que me han gustado (he intentado que no pertenezcan a los 10 discos que más me han gustado del año, por aquello de la variedad), una segunda, donde nombraré por encima a mis descubrimientos del año y esos discos que me duele que no entren en el top 10, y la última, mi top 10 del año, injusto y lleno de esa pedante y cursi prosa mía que sé que os gusta tanto, y que este año es más injusto que nunca, dada lo mucho que me han gustado tantas cosas este año, y es que 2007 va a ser un año que en lo musical no voy a poder olvidar fácilmente. Ale, vamos con los singles:

 

Rihanna: Umbrella
Rihanna

He empezado y terminado borrando esta crítica calculo que unas 15 veces, asqueado ante las cursiladas y soplapolleces que había puesto, así que, un poquito hasta los mondongos de rehacerla, se va a quedar así, sin mucha justificación más. Bueno, sólo una: la habré escuchado más de cincuenta veces, y todavía se me van los pies como el primer día, ía, ía, eh, eh, eh…

 

Kylie Minogue: 2 Hearts
Kylie Minogue

Los que llevamos siguiendo a Kylie desde hace un tiempo sabemos que sus discos son todos iguales: cuatro pepinazos de singles entre 10 temas de relleno, dulce y sabroso, pero relleno al fin y al cabo; y su último disco, X, no se sale del molde. Eso sí, los singles que tiene son tremendos, y este más aún, un temazo entre el electro y el glam que nos hizo a muchos albergar esperanzas de que Kylie se metiera en los terrenos de Goldfrapp, cosa que al final no fue así (X es un disco de tecno-disco-pop petardo ochentero), aunque supongo que mejor malo conocido que bueno por conocer.

 

Adele: Hometown Glory
Adele

Aunque Back To Black salió en el 2006, este ha sido el año de Amy Winehouse, tanto para lo bueno (ventas, nominaciones a los Grammys, fama) como sobre todo para lo malo, con sus paseos de madrugada por Londres, su consumo brutal de drogas, la cancelación de sus conciertos... Es como si hiciera oposiciones para superar a Britney Spears y Lindsey Lohan a la vez. Dado que parece que su esperanza de vida no es muy alta, necesitamos sustitutas de voz rota, y por el momento, la carrera la gana Adele, con este precioso tema a piano y con violincitos, que habla de recuerdos de su barrio y del orgullo de clase en general.

 

Queens Of The Stone Age: Sick, Sick, Sick
Queens Of The Stone Age

Puede que ya no sea como en el 2002, cuando tenían la mejor formación que ha tenido un grupo de rock en mucho tiempo (Mark Laneghan, Nick Oliveri, Troy Van Leeuwen, Josh Homme y Dave Grohl), pero la banda de Josh Homme sigue haciendo grandes discos y mucho daño cuando quiere, como en este machacón tema, donde la guitarra de Josh, que sigue exactamente el ritmo de la voz, y que creo que no toca más de cinco acordes en toda la canción (la estrofa es UN acorde), suena más viciosa y sexy que nunca.

 

Lil Mama: Lip Gloss

Una de las sorpresas del año, un rap donde una chica de 16 años rapea sobre las virtudes del brilo de labios bajo uno de los beats más minimalistas e irresistibles del año. Como si Disney le diera al rap, y encima lo hiciera bien.

 

Trentemoller: Moan (Trentemoller remix)

No me gusta demasiado el tecno minimal, pero este tema es gloria. Melancólico, progresando poco a poco y con un gran gusto, con una atención por los pequeños detalles casi obsesiva, y con la bonita voz de Ane Troller redondeando todo.

 

Sophie Ellis-Bextor: Me And My Imagination
Sophie Ellis-Bextor

Ha habido muy buenos discos bailables en este año, pero para mi gusto el mejor de todos de este año lo hizo la Bextor. Con una cantidad de relleno sorprendentemente baja para lo que suelen ser este tipo de discos, contenía una alarmante cantidad de singles imparables, siendo este el más brillante, con un estribillo impagable, puramente disco años 70 (con cuerdas y todo), y una Bextor que borda su papel de princesa aburrida.

 

Kanye West: Flashing Lights

Graduation es uno de los discos que realmente me duele haber tenido que dejar fuera del top 10, pero al menos así puedo escoger una canción de sus gloriosos singles. Stronger es potentísima (y sí, el archifamoso sample funciona como un reloj), Good Life es la canción más buenrrollista que ha hecho desde Izzo (H.O.V.A.), y Can’t Tell Me Nothing es deliciosamente melodramática, pero es que cuando entran los sintes en este tema es uno de los momentos más poderosos que ha tenido el señor West en su carrera. Además, dura lo justo: estrofa, estribillo, estrofa, estribillo, y para casa, lo cual se agradece en un mundo que tiene a alargar innecesariamente la duración de los temas, y sobre todo de los discos.

 

Dizzee Rascal: Sirens

El último disco del londinense empezaba muy bien, pero se terminaba perdiendo un poco. Aún así dejó un puñadete de temas notables (Hardback (Industry), Paranoid, Bubbles, Pussyole (Oldskool), World Outside), y este gran single, amenazante, con chirridos de guitarra eléctrica, sirenas, y una historia de un atraco donde Dizzee muestra su gran flow.

 

Britney Spears: Piece Of Me

¿¿¿¡BRITNEY SPEARS!??? Po zi, y es que Blackout es el mejor disco que le han hecho a la Spears en su carrera. Con un Danja (nunca se sabrá del todo si él es el responsable en la sombre del resurgir de Timbaland, o si ha subido gracias al renacer del gran Timbo) en racha, produciendo cinco de los mejores temas del disco, entre ellos el primer single, Gimme More, este es sin embargo obra de Bloodshy & Avant, los autores de Toxic, que aquí también están en racha, produciendo alguno de los mejores cortes del disco (Freakshow, Toy Soldier), y que en este tema metalizan todo lo que pueden la voz de la Spears, embutiéndola en un impecable beat con letra dedicada a los paparazzis que siguen sus andanzas y miserias (que este año han sido muchas, muy sonadas y de gran magnitud casi todas ellas). Puede que su imagen pública esté semidestruida, pero aún tiene dinero para contratar a los mejores en el gremio de hacer pepinos de singles.

 

BONUS:

 

Justice: Waters Of Nazareth

Sí, es del 2005, pero tengo que incluirla, más que nada porque es la canción que más he machacado este año junto con las de Rihanna y la de Queens Of The Stone Age. Franceses como Daft Punk, con ese mismo estilo de tecno, pero con más gusto por sintes que suenen a tecnología cutre, † (traducido, Cross) confirma lo que se entreveía con sus singles y dejan uno de los discos de tecno del año, pero de todos sus temas, este, el primero, sigue siendo el mejor, el más machacón, con un comienzo que hace sangrar los tímpanos y un crescendo a la mitad (minuto 1:30) tremendo.