Odelay's Space

Música, Videojuegos, Review

Martes, 28 de Julio de 2009

2:51 pm

Que no me he olvidado de esta sección. Sigamos:

Final Fantasy X

Compositores: Masashi Hamauzu, Junya Nakano, Nobuo Uematsu

Final Fantasy X fue el comienzo de algunas cosas, pero el final de muchas otras. Es el comienzo de la saga en una nueva consola (la Playstation 2), es la primera entrega que incluye diálogos hablados, la primera con otros compositores aparte de Uematsu (sin incluir la saga de Final Fantasy Tactics, por supuesto). Pero también significa el adios de la saga a una de sus figuras emblemáticas (Hironobu Sakaguchi), el último juego de la saga que haría la compañía antes de fusionarse con Enix, y el último (hasta el momento) que contaría con una participación sustancial de Nobuo Uematsu en el aspecto sonoro. Es por eso que todo el juego tiene un carácter extraño, nostálgico a ratos, y rupturista en otros, y es en esa fricción entre tradición y ruptura donde reside tal vez parte de su encanto, y su mayor seña de identidad. La historia es de la más dramáticas de la saga, con gran carga de crítica religiosa, que nos presenta un mundo (Spira) inmerso en un ciclo de continua muerte: Sin (una especie de ballena gigante con poderes psicotrónicos) arrasa una población o varias, un invocador va por los templos reclamando de gente que está atrapada en piedra unos espíritus muy poderosos con los cuales poder vencerle, cosa que, si consigue, mata al invocador; para que al tiempo Sin vuelva a renacer y todo vuelva a empezar. La inevitable historia de amor es un poco cursi, pero mona (reconozco que se me hizo un nudo en la garganta con el final); los personajes son buenos, especialmente la maternal y amargada Lulu; el sistema de batalla, al ser por turnos puros y duros, permite mucha más estrategia que en el pasado; el aspecto gráfico, en su día espectacular, sigue resistiendo bien... Es un juego bastante completo, muy cinematográfico, muy lineal (a muchos fans les dolió mucho la supresión del mapamundi), y un digno final tanto a la etapa de Sakaguchi, el alma mater de la saga, en la compañía, como a la de Squaresoft como tal, dado que al poco tiempo se fusionó con Enix, dando lugar a SquareEnix (o como la conocemos casi todos, Squeenix)

En el aspecto sonoro, también tenemos el mismo carácter de lucha entre renovación y tradición, porque, oh novedad, aquí hay tres compositores. La renovación la encarnan Masashi Hamauzu y Junya Nakano, los encargados de traer nuevos aires e influencias a la banda sonora; y la tradición la encarna Uematsu, el viejo maestro, que aquí deja el protagonismo a sus dos pupilos, tanto en número de pistas como en su calidad.

Porque Uematsu en esta banda sonora está... muy mal. Puede que el esfuerzo mastodóntico de la banda sonora del FFIX le dejara para el arrastre, pero es que de su aportación pocas cosas se pueden salvar: algunos temas agradables (“Ending Theme”, “Mi'ihen Highroad” o “Calm Before The Storm”) y sólo dos de ellos de cierta altura: las dos melancólicas y preciosas piezas para piano de “To Zanarkand” y “Via Purifico”. Del resto, o se parece demasiado a algo que ya haya hecho en el pasado (Seymour's Theme, Tidus's Theme), o es soso y manido con avaricia (Auron's Theme) o es directamente sonrojante (Shoopaf Riding, Djose Temple). No es raro que después de esta banda sonora el compositor se tomara unas buenas vacaciones, porque aquí se le nota sin inspiración, repitiendo progresiones melódicas de una manera irritante, y con arreglos que parecen de la generación anterior, sin intentar explotar las nuevas capacidades de un hardware bastante mejor que el anterior. Tal vez es esto último lo que más me extrañe: Uematsu ha exprimido muchas veces en cuestión de arreglos y texturas el hardware en el que se encontraba (recordemos la variedad abrumadora del FFVI), con lo que no se entiende que, ahora que tiene un hardware que le podría dar una expresividad mucho mayor, no la aproveche, y use una paleta de sonidos tan limitada. La balada cantada también es suya (Suteki Da Ne?), el precioso arreglo es de su compañero inseparable, Shiro Hamaguchi, y sería tal vez la mejor balada cantada de un FF de no ser porque no aguanto la extremadamente irritante voz de Rikki la cantante.

De los dos nuevos, Nakano es el más irregular. Sus temas son mucho menos melódicos, más atmosféricos, casi ambientales, con mucha atención a las texturas usadas, y aprovechando al máximo el hardware de la Playstation 2. Tanta textura tiene el riesgo de a veces perderse por el camino y terminar volviendo la pieza un aburrimiento total, cosa que a Nakano le sucede bastantes veces aquí (Darkness o Temple Band, por poner dos ejemplos), pero cuando triunfa, es un acierto absoluto. Ejemplos de esto son la luminosa Luca, plagada de guitarras acústicas que se superponen; o la oscura y tremenda Guadosalam, compuesta a partir de percusiones que se van armonizando poco a poco como por arte de magia, el arreglo del himno de los oradores con acordeón y violines liberador de Sprouting, Illusion, onírica y heladora como un Calipo; los violines suspendidos en el tiempo de Twilight, o los sintes ultragraves y envolventes de Underwater Ruins. Todas sumergen la saga en el camino de la pura ambientación, y sin ser de lo mejor que ha hecho el compositor, dan nuevos aires y soluciones sonoras a la saga.

Pero el rey, el auténtico dominador de esta banda sonora en calidad es Masashi Hamauzu, posiblemente el mejor compositor de música de videojuegos de Japon en la actualidad (juro que estoy intentando mantener el fanatismo lo más controlado que puedo). Tras rescatar la saga de videojuegos Saga Frontier de la mediocridad con una banda sonora legendaria como la del Saga Frontier 2, Hamauzu trae sus mezclas de estilos y su estilo impresionista, de melodías difusas como colores superpuestos, que de cerca no parecen tener sentido, pero que en cuanto te alejas forman un cuadro precioso. Su primera entrada, el precioso tema de Besaid Island, ya da una idea de la calidad de sus contribuciones, y del nuevo aire que trae a la saga. Y a partir de ahí, Hamauzu no hace más que acumular temas impresionantes, algunos de ellos de los mejores que ha visto tanto la saga como los videojuegos en general en mucho tiempo, como People Of The North Pole, la melancólica y solemne pieza que nos acompaña en nuestro laaaaaaargo camino por el Monte Gagazet, penúltima escala de nuestro trágico viaje, y que seguramente es el mejor tema de la banda sonora, y uno de los cinco mejores temas de la saga; los sintes etéreos que se superponen y el clarinete depresivo de la ensoñadora “Wandering Dream”, o el tema de batalla final, una disonante y agresiva pieza para piano que recuerda a Stravinski y que se convierte, por raro que pueda sonar, en uno de los más agresivos y mejores temas de batalla finales de la saga. Por el camino hay de todo: una delicada maravilla con un etéreo sinte que cae como el rocío y violines arrulladores (Macalania Forest), un arreglo del himno de los oradores con coro e instrumentos japoneses que pone los pelos de punta (The Sending), el techno funky y bailón de Blitz Off!, la cacofonía imparable de Crisis, el ruido como de trenes que te apisonan de Challenge… Lo que asusta es que de todas sus contribuciones sólo se puede encontrar un pequeño fallo (Confrontation, que no va a ninguna parte): todo el resto de sus temas son de un nivel como poco notable, y la mayoría de las veces se convierten en lo mejor del CD al que pertenecen, llenos de melodías imprevisibles, extrañas y preciosas, y arreglos memorables e imaginativos. Y aún tendría margen de mejora: su siguiente banda sonora, la del Unlimited: SaGa, es una joya musical, dividida en dos discos cada uno con un estilo diferente (uno clásico y otro más techno), y brillando en ambos con una calidad que asusta, doctorándose como el mejor compositor de música de videojuegos que tiene Japón ahora mismo (ahí, que no se note que soy fan ni nada)

También contribuye Nakano, pero es sobre todo Hamauzu quien hace olvidar los múltiples patinazos de Uematsu, y quien eleva esta banda sonora a ser, seguramente, lo mejor que ha ofrecido la saga musicalmente desde el FFVI. Si gusta más o menos es cuestión de gustos (a mí me gusta más, pero soy un fan irredento de Masashi Hamauzu, así que no cuento), pero no queda duda de que es la más diversa de la saga, producto de la colisión de los estilos tan diferenciados de los tres compositores, además de ser un gran y muy necesario soplo de aire fresco en una saga que en lo musical (y también en lo jugable, para ser sinceros) necesitaba un poco de renovación.

Mis favoritas:

CD 1: To Zanarkand, Underwater Ruins, Besaid Island, The Sight Of Spira, Illusion
CD 2: Sprouting, The Sending, Silence Before The Storm, Luca, The Splendid Performance, Travel Agency, Guadosalam
CD 3: Thunder Plains, Macalania Forest, Scorching Desert, Crisis, Via Purifico
CD 4: People Of The North Pole, Wandering Flame, Someday the Dream Will End, Hymn Of The Faith (Lady Yunalesca), Challenge, Decisive Battle

Mi nota: 8,5

Música, Videojuegos, Review

Miércoles, 11 de Marzo de 2009

1:01 pm

Hora de seguir con mi proyecto de reviews largas como el Tour de Francia. Amos allá.

Final Fantasy IX OST

Compositor: Nobuo Uematsu
Año: 2000

Squaresoft se tomó el último juego de la saga en Playstation como un homenaje a los juegos más clásicos de la saga, olvidando ambientaciones futuristas y diseños de personajes realistas, y volviendo a los temas más clásicos y fantásticos de este tipo de juegos: magos negros, princesas rebeldes, ladrones desvergonzados y de buen corazón, caballeros protectores un poco tontos, reinas hambrientas de poder, historia de amor, dragones, barcos voladores, ranas que se convierten en reyes con un beso de la reina... Todo con bastante sentido del humor, unos gráficos PRECIOSOS, y un minijuego de cartas que, aunque divertido, no llegaba a la gloria del juego del Final Fantasy VIII ni por asomo. El resultado global es el capítulo que me resulta más completo de la saga en PSX: la historia es buena, sus giros y vaivenes no me resultan demasiado forzados ni absurdos, sus diálogos me son menos irritantes que en el pasado, su aspecto gráfico es obviamente el mejor de esta etapa en Playstation en cuestiones técnicas, artísticamente es precioso, jugablemente es divertido, el poder poner a cuatro personajes al mismo tiempo en un combate mola, las invocaciones no son tan pesadas (es decir, no tienen animaciones tan largas) ni determinantes como en el pasado, siendo la personalización de tus personajes y sus habilidades (vuelve el sistema de trabajos: cada personaje tiene una función muy determinada en tu grupo) lo más importante; y el jefe secreto, Ozma, siempre me ha dado sopas con ondas cuando me he enfrentado a él, no importa cuánto nivel llevara. Ah, y los minijuegos, cartas aparte, molaban: el juego de desenterrar cosas con los chocobos era un poco pesado, pero enganchaba, y lo de desenterrar chocografías por el mundo aún más; y el de las cartas de los moguris era delirante: todo un culebrón furry protagonizado por gatitos con borla.

Sobre la banda sonora, lo primero que resalta es su duración: ¡¡100 TEMAS!! Y eso sin sumar los más de veinte que hay en el disco “Final Fantasy IX OST+”. Es probable que tal esfuerzo compositivo tenga algo que ver con su brusco declive después de esta mastodóntica banda sonora, y es que 120 temas, y encima sin reutilizar demasiadas melodías, es algo que deja exhausto a casi cualquiera. Al ser uno de los juegos con ambientación más clásica de la saga no cabría esperar muchos más estilos que la clásica, si acaso algo de música celta, algo de ambient y poco más. Y si bien es cierto que no es que sea la banda sonora con mayor variedad de estilos, Nobuo es capaz de colocar algunas salidas de tono, siendo las más notables el pop petardo y superpegadizo de “Black Mage's Village”, la conjunción de tambores tribales marchosos y sinte petardo y pegajoso de Quina's Theme, el sinte burbujeante y con eco del tema del mapamundi, “Crossing Those Hills”, los beats semi industriales de “Inmoral Rhythm”, las dos preciosas versiones del tema de los chocobos, ambas en clave tropical (Aloha de Chocobo y Ukelele de Chocobo); o la extraña e intimidante Iifa Tree, una de mis favoritas de la banda sonora.

Como el juego al que pertenece, esta banda sonora recupera alguna que otra tradición, siendo la más notable (aunque sólo se perdió en el juego anterior) la de los temas de personajes. De ellos, mi favorito es seguramente Freija's Theme, de aires barrocos, tan melancólico y serio como su personaje y como su reino, y de lo mejor de la banda sonora; su melodía será reutilizada, por cierto, en el tema que describe su tierra natal, el precioso, envolvente y solemne “Kingdom Of Burmecia”. Luego vendría Vivi's Theme, el tema que escuchamos cuando comenzamos el juego con el pequeño e inocente mago negro en la gran urbe de Alexandria, una preciosidad confeccionada a base de pizzicatos saltarines; la ya mencionada Quina's Theme, y el melancólico solo de piano de Kuja's Theme. Del resto, podemos destacar la alegría de Zidane's Theme (si, el prota se llama como el famoso jugador de futbol, aunque en la versión española se sustituyó por Yitan), la reutilización de la bonita melodía de “Melodies Of Life” en Garnet's Theme, o el precioso y triste Rose Of May, que nos describe a la gran Beatrix.

Sobre los temas de batalla, el principal se sigue pareciendo DEMASIADO al resto de temas de batallas que llevamos escuchando durante los juegos anteriores, pero el inteligente uso de los violines consigue darle un poco más de personalidad. El que realmente brilla es el tema de batalla contra los jefes, “Battle 2”, con su insistente e impagable piano como base principal, y que es de los mejores de este tipo que Nobuo ha hecho, y eso que hablamos de una de sus especialidades. Brilla también el climático y mucho menos rítmico (casi parece una marcha fúnebre) “Sword Of Doubt”, que escuchamos en la batalla del final del primer CD contra la gran Beatrix. El tema de batalla final cumple, pero no es de la entidad del tema de batalla contra jefes normales, y por supuesto no tiene la calidad de los míticos One-Winged Angel o Dancing Mad.

En los temas de ciudades y escenarios, aparte del gran experimento de la banda sonora, que es “Black Mage's Village”, tenemos de todo, como es de suponer. Lo primero que notamos es que se recuperan un buen número de melodías del pasado: el preludio, ese que llevamos escuchando toda la saga, pero tocado en escala menor (Crystal World), la del volcán Gulug del Final Fantasy V (Gulug Mountain), la marcha que se oía en la base militar de Junon en el FFVII (Prima Vista Band), los dos arreglos del tema de los chocobos ya mencionados, el tema de los moguris (Moguri's Theme), homenajes que se unen a la larga lista de referencias a Final Fantasy's pasados que hay en el juego, y que ponen el corazón tierno a todo veterano que los haya jugado. Por el resto, tenemos tambores tribales (Conde Petie), flautas angelicales (Cleyra Settlement, preciosa) órganos que suenan a música lounge (Est Gaza, de lo mejor de la banda sonora), violines y arpas que traen ecos de Satie (“Bran Bal, The Soulless Village”, mi preferida de la banda sonora, enigmática, pacífica, preciosa, y para mí de las cinco mejores cosas que ha hecho y hará Nobuo en su vida), pianos que suena a los años 20 (Treno), órganos siniestros (Pandemonium), clavicordios y violines tristes (Unfathomed Reminescence, el que suena después de que Alexandria sea arrasada)... Se puede notar que Nobuo recicla progresiones melódicas de vez en cuando, pero por el momento no es nada grave, sería mucho peor y más descarado en la siguiente banda sonora. Hablando del tema, casi no se reutilizan melodías en esta banda sonora, pero si hay alguna que se repite, siendo la más importante la de “The Place I'll Return Someday, que abre el disco de una manera ensoñadora, con esas flautas que suenan tan celtas recorriendo una melodía 100% Uematsu: sencilla, precisa y preciosa. Se oye en cada escenario que tiene que ver con Terra, como “Oelivert”, “Ibsen's Heritage Palace”, y por supuesto en “Terra”, la primera melodía que oímos cuando llegamos al muy azul y psicodélico planeta.

Y luego, como no, está la balada: Melodies Of Life, que sigue siendo la canción cantada de Nobuo que mejor soporto: su melodía y arreglos son aceptables, incluso monos (no como los de Eyes On Me, para mi gusto), y la voz que la canta, Emiko Shikatori, es agradable (no como la de Rikki en Suteki Da en, que me resulta tremendamente irritante) La versión que aparece en el juego es mona, pero hay dos versiones muy bonitas y superiores al original que podrían haberla sustituído: una es la última canción de esta banda sonora, con un arpa y unas pocas voces más de apoyo (Melodies Of Life-The Layers Of Harmony), y otra, con beats relajantes está al final del disco Final Fantasy IX Plus (Melodies Of Life-Silent Mix).

Resumiendo un poco esta review tan caótica, esta banda sonora me parece la mejor banda sonora que ha hecho Nobuo Uematsu después del Final Fantasy VI: en la del X hay dos compositores más, y ambos brillan mucho, muchísimo más que Nobuo; la del XII es del gran Sakimoto, la del Blue Dragon me pareció tremendamente decepcionante, y en la del Lost Oddisey recupera un poco el tono, pero no lo suficiente para mi gusto. Me resulta más consistente que las dos anteriores, y sus mejores momentos pueden mirar de tú a tú a las mejores obras del japonés (Bran Bal sobre todo, y en menor medida, Inmoral Melody, The Place I'll Return Someday, Freija's Theme, Kingdom Of Burmecia, Cleyra Settlement, Kuja's Theme, You're Not Alone, Vivi's Theme...). Además, su balada cantada es soportable, y tiene dos remixes fantásticos. Visto lo visto, no es poca cosa.

Mis favoritos:

 

  • CD 1: Vivi's Theme, Battle 2, Crossing Those Hills
  • CD 2: Cid's Theme, Hunter's Theme, Quina's Theme, Freija's Theme, Burmecian Kingdom, Inmoral Rhythm, Aloha de Chocobo, Kuja's Theme, Cleyra's Settlement
  • CD 3: Black Mage's Village, Unfathomed Reminiscence, Iifa Tree, Moguri's Theme
  • CD 4: Terra, Bran Bal The Soulless Village, Melodies Of Life (The Layers Of Harmony)

 

Mi nota: 7.5

 

Música, Videojuegos, Review

Lunes, 24 de Noviembre de 2008

2:46 pm

Final Fantasy VIII OST

Año: 1999

Compositor: Nobuo Uematsu (todas las canciones, que yo sepa)

(OJO: aquí no he podido evitarlos, así que hay SPOILERS A CASCOPORRO, y de los gordos. Avisados quedáis)

Final Fantasy VII fue una auténtica bomba que sacudió todos los mercados de ventas y afianzó a Squaresoft como la reina de los JRPGs (Japanese Role-Playing Games=Juegos de Rol Japonés), así que el reto para la compañía era mayúsculo con este Final Fantasy VIII. Tenían dos opciones: ruptura total con el pasado, o algo exactamente igual. Ante la duda, decidieron ir por el camino de en medio, ofreciendo algo que gráficamente era novedoso (personajes de apariencia real, diciendo así adiós a los muñecos cabezones, ambientación fantástica, pero con un cierto punto familiar, a ratos steampunk), pero que en el fondo era muy parecido a lo ofrecido antes en la saga: batallas por turnos, imposibilidad de esquivar al enemigo, prota taciturno, rubio, un poco pelopincho y poco hablador (Squall), diálogos profundos/ridículos a ratos, historia en la que vuelves a salvar al mundo porque es viernes y no hay nada mejor en la tele... Al final, resultó un muy buen juego, un poco más alegre que los dos anteriores, y, para mi personal y extraño gusto, superior al que le precedía, con una historia que durante el primer CD (puede que el mejor CD que ha tenido un FF en la etapa de la Playstation) era un a ratos apasionante thriller político que parecía que iba a traer nuevos aires al apartado narrativo de la saga, aunque en los siguientes se convirtiera en una historia de brujas y caballeros con la típica y ultracursi historia de amor que nunca puede faltar en un Final Fantasy (bendito Final Fantasy XII), acompañada de un nuevo malo y tres o cuatro giros de guión por-sus-cojones-que-son-muy-grandes. Sí, los anteriores también tenían giros de guión de este tipo, pero no tan bestias ni a veces absurdos como los de este juego. Repasemos algunos que me siguen chirriando: ¿todos han crecido juntos? ¿Cambiamos a Edea, la mala más sexy que recuerdo en mi historia videojueguil, por Artemisa? ¿Rinoa se convierte en bruja? ¿Rinoa será Artemisa en un futuro? ¿Distorsiones temporales? WTF? Aún así, la historia me sigue enganchando a día de hoy, siendo el Final Fantasy que más veces me he pasado de largo, seguramente porque fue el primer FF que probé, y la nostalgia de tiempos pasados y más ociosos es algo muy potente. Además, el minijuego de cartas, el Triple Triad, es la definición más pura de sencillo-pero-adictivo que haya probado en un videojuego.

Todas estas características se reflejan en su banda sonora: un poco más alegre que las anteriores (sobre todo que la del VII), novedosa en las formas, con un gran aprovechamiento del chip de sonido de la Playstation; pero en el fondo, en lo musical, muy parecida a las anteriores. Eso sí, la experimentación es menor, y menos arriesgada que antes, lo cual reduce el impacto en caso de éxito, pero reduce el daño en caso de fallo, lo cual ayuda a una sensación de mayor coherencia general. Pero cuando salen bien, estos temas son de lo mejor de la banda sonora: el blues de “Shuffle & Boogie”, el pop sesentero de “Mods de Chocobo”, la electrónica burbujeante de “Silence And Motion”, o la más machacona de “The Man With The Machine Gun”; el funk de “The Spy” o el saxo repetitivo de la etérea “Distortion Of Time” son buenos ejemplos de ello.

En la zona más clásica y ambiental, que es la que domina claramente en esta banda sonora, se empieza muy fuerte con la gran novedad (en la saga, se entiende) de instrumentos reales en la pieza que acompaña a la secuencia introductoria, la conocida Liberi Fatali, con sus aires de Requiem de Verdi (confirmado por una opinión autorizada en la materia) o Carmina Burana; y en el Ending Theme, de 13 minutos de duración, y que funciona como resumen de los motivos melódicos más importantes de la banda sonora. Luego la cosa vuelve, lógicamente, a las cuerdas y demás instrumentos sintetizados, pero la calidad sonora en este caso está a la altura, e incluso en algunos casos por encima de lo esperado: piezas como The Oath, con su muro de violines melodramáticos, suenan realmente convincentes sonoramente, como los xilófonos de “Fragments Of Memories”, o el piano de “Julia” y “The Successor”, brillando especialmente la emulación de los sonidos de órganos y clavicordios que oímos en “Heresy” y sobre todo en “The Castle”, el barroco y siniestro dúo de clavicordio y órgano que nos acompaña mientras recorremos el laberíntico castillo de Artemisa. En el lado más ambiental, esta fidelidad a los instrumentos reales deja de ser tan importante, pero se sigue agradeciendo, porque si una pieza es buena, y además suena bien, mejor aún: además, mejor sonido equivale a un mayor abanico de sonidos y texturas disponibles. Y, como en la parte clásica, esta zona, una de las grandes especialidades de Nobuo, nos deja algunas de las mejores piezas de la banda sonora, como Balamb Garden, Breezy, Find Your Way, la preciosa y pacífica “Fisherman's Horizon”, los aires tropicales del tema del mapamundi, “Blue Fields”, y tantas otras.

Y luego está el gran experimento, o la cosa más convencional, como se quiera ver: Eyes On Me, la primera balada cantada de la historia de la saga, y por resumir, tu típica balada pop con violines, guitarras, baterías y letra melosa y amorosa, que se ama o se odia, y ambas con pasión. En mi caso, la odio, y con mucha, mucha pasión. Si esta cosa melosa, blanda, cursi hasta el extremo y de arreglos tópicos y más propios de Eurovisión que de un buen disco se debiera a la incapacidad de Nobuo de componer buen pop, sería perdonable, pero es que Suteki Da Ne? y sobre todo Melodies Of Life, ambas del mismo Uematsu, le dan unas cuantas vueltas a esta. Y ya si hablamos de canciones con voz de la saga, está esa joya celta y preciosa que es Kazenone, o la más sosegada y también preciosa Starry Moonlit  Night, obras ambas de Kumi Tanioka, y pertenecientes a la banda sonora del Final Fantasy-Crystal Chronicles: ambas le dan mil vueltas a esta canción. Incluso 1000 Words, de Matsueda y Eguchi (Final Fantasy X-2 OST) me resulta más digna. Ni la bonita voz de Faye Wong me la rescata del descalabro, y de que cada vez que llega en la banda sonora, me dedique a darle al botón de “canción siguiente” como si tuviera un ataque epiléptico. Ah, en el Ending Theme vuelve a salir, para mi “alegría” y “regocijo”.

No obstante, si me olvido de esta canción, esta banda sonora me resulta, como ya dije en uno de los párrafos anteriores, menos brillante a ratos, pero con un nivel general un poco más alto que la anterior. No hay nada tan tierno y bonito como Aerith's Theme, o tan poderoso como One-Winged Angel: ni los tambores tribales de “Maybe I'm A Lion”, ni el comienzo espectral de “The Extreme”, ni la contundencia de “The Landing”, “Premonition” o “Movin” llegan a poner los pelos de punta como aquella pieza, por nombrar algunos de los temas más poderosos y rítmicos de la banda sonora; pero a cambio no hay nada tan sumamente coñazo como Sandy Badlands o The Great Northern Cave, o tan irritante como “Honeybee Manor”, lo cual ya es bastante si tenemos en cuanta que hablamos de un disco de más de 70 temas. Es probable que alcanzara su cumbre con la banda sonora del FFVI, pero con discos como este, Uematsu demostraba que todavía le quedaba cuerda para unos cuantos Final Fantasy's más, aunque al final no fueran demasiados.

Mis favoritos:

  • CD 1: Liberi Fatali, Balamb Garden, Blue Fields, Force Your Way, The Man With The Machine Gun
  • CD 2: Martial Law, Fithos Lusec Wecos Vinosec, Premonition, Fragments Of Memories, Ami
  • CD 3: The Spy, Movin', Drifting, Fisherman's Horizon, The Salt Flats, Silence In Motion
  • CD 4: Mods De Chocobo, Lunatic Pandora, Distortion Of Time, The Castle, The Succesor
Mi nota: 7

Música, Videojuegos, Review

Martes, 11 de Noviembre de 2008

12:06 am

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Final Fantasy VII OST (OST: Original Soundtrack)

Año: 1997

Compositor: Nobuo Uematsu (todas las canciones, si no me quivoco)

Si Final Fantasy VI es un mito, Final Fantasy VII es el mito elevado al cubo. Considerado por muchos uno de los más serios contendientes a mejor juego de la historia, y todavía el juego más vendido de la saga, marcó muchas cosas: el cambio de la saga de Nintendo a Sony (todavía se oye llorar a muchos nintederos veteranos ante una de las grandes puñaladas traperas de la historia de los videojuegos), otra ración de personajes carismáticos liderados por un prota callado y con bastantes secretos (Cloud, alias “el pelopincho”), el giro de guión más celebrado de la saga (Sephiroth cae del cielo con su espada, que cae sobre el corazón de... ya sabéis a qué escena me refiero), tanto que todavía se podía ver hace dos años a pobres pollos preguntando en los foros sobre si había alguna manera de resucitar a Aerith; y una de las traducciones más lamentables jamás traída al mercado español, porque si ya la traducción del japonés al inglés parece ser que tiene fallos, la del inglés al español es digna del traductor automático de Google: recordemos esos “Wow, how cool!” que le decían a Cloud traducidos por “¡Guau, qué frío!, o el mítico “Muy bien, allé voy” (la é de allé NO es un error mío de escritura, lo juro). Muchos lo consideran la cumbre definitiva de la saga, tanto en lo jugable, como en lo argumental y como en el apartado sonoro. Lamentablemente, no puedo incluirme en ninguno de los tres grupos.

Y es que, hablando de la banda sonora, que para eso estoy escribiendo estos tochos, el primer problema se pone de manifiesto en el primer tema, el tradicional Preludio que se lleva escuchando desde los inicios de la saga: suena casi igual que en la versión de SNES. Estamos hablando de una consola mucho, mucho más potente, con un chip de sonido que da mucho más juego que el de la SNES, y estamos escuchando algo que no es que suene mucho mejor que en una consola creada hace unos cinco o seis años antes, lo cual es cuanto menos decepcionante teniendo en cuenta que nos encontramos con una diferencia de edad entre ambos hardwares de 5 años. Si fuera esta la única pieza que evidencia esto, no sería para nada grave, pero hay tantos ejemplos a lo largo de la banda sonora: Mining Town, Barret's Theme, Costa Del Sol, The Great Northern Cave, Tifa's Theme... Podríamos poner como excusa que este juego fue lanzado en los primeros años de la consola, cuando todavía no se conocía a fondo su potencial sonoro, pero ese mismo año se lanzaron bandas sonoras como la del Einhänder, de mucha más calidad sonora (juego también de Squaresoft, lo cual hace este caso aún más sangrante), y el año siguiente vio la salida de bandas sonoras como las del Parasite Eve o la del Tekken 3, que parece mentira que pertenezcan a la misma consola que esta. Resultado: punto negativo fuerte para Squaresoft.

De todas maneras, si somos capaces de pasar por encima de este detalle, nos encontramos con unos mimbres parecidos a los de la banda sonora del FFVI: melodías sencillas y claras, que son el centro absoluto de bastantes de los temas, y mucha variedad e intentos de experimentación, haciendo tal vez un poco más de hincapié en músicas maś tecnológicas, sobre todo en el primer CD, el cual nos acompaña a los ambientes de la opresiva Midgar, abriéndose más a sonidos menos mecánicos cuando salimos al mundo exterior, cosa que queda reflejada en las piezas del resto de Cds. Aunque, a diferencia de la banda sonora precedente, la calidad no es para nada uniforme, y es precisamente entre sus experimentos donde encontramos la mayor inconsistencia. Los hay tremendamente satisfactorios, como la tremenda J-E-N-O-V-A, mezcla de techno y tema de batalla clásico que termina sonando a casi Alan Parson's Project, la envolvente e hipnótica “You Can Hear The Cry Of The Planet”, otro temón techno como “Crazy Motorcycle”, los sonidos tribales de “Cosmo Canyon” o el rock casi ochentero de “Still More Fighting”, por citar algunos. Pero hay muchos otros que no acompañan, que me parecen compuestos con falta de sueño, de ideas o al menos de imaginación a la hora de arreglar: los pesadísimos Sandy Badlands, “The Great Northern Cave” (que nos acompaña durante nuestros paseos por el mapamundi en la última parte de la aventura) o “Lurking In The Darkness", el irritante “Honeybee Manor”, o la en principio inquietante y al final aburrida “Trail Of Blood”. Y en los estilos más clásicos de las bandas sonoras de Uematsu (clásica y new age) la banda sonora sufre del mismo problema: parece incapaz de darte un buen tema sin darte casi a continuación uno ni de lejos tan brillante. Por una joya como Aerith's Theme (sencilla, tierna, preciosa), tenemos un insípido Parochial Town; por la inquietante y melancólica “Anxious Heart” tenemos un inquietante, disonante y no demasiado interesante (todo para mi extraño y personal gusto, que quede claro) The Nightmare Begins... y así podría seguir con cada uno de los mejores temas del disco. Seguramente estoy siendo demasiado duro con ella, pero tanta pieza de relleno insípido no parece propia del hombre que hace tres años hizo un disco tan consistente como la banda sonora del FFVI.

Y es un poco descorazonador, porque los mejores temas de este disco pertenecen por derecho al olimpo de las composiciones de este japonés: las ya mencionadas Anxious Heart, Aerith's Theme o J-E-N-O-V-A, el precioso “Main Theme of FFVII”, y por supuesto, el wagneriano (a mí me suena a Wagner, pero que alguien que lo haya escuchado y que sepa más de clásica que yo me corrija si me equivoco, que será lo más normal, please) y poderoso “One-Winged Angel”, que nos acompaña en la penúltima parte de la laaaaaarga batalla contra Sephiroth. Dos notas sobre ella: los coros, reales, por cierto, están “intertextualizados” de Carmina Burana, y es imprescindible escuchar el arreglo orquestal que se le hizo para el álbum FFVII: Reunion Tracks para poder escuchar esta pieza con el cuerpo sonoro que merece. Pero, volviendo a la banda sonora, y reiterando lo escrito en el anterior párrafo, es una lástima que se hallen rodeadas de tanta mediocridad, algo que hace tres años parecía desterrado del apartado sonoro de la saga. Y, desgraciadamente, es algo a lo que nos tendríamos que acostumbrar en esta fase de los Final Fantasy en consolas de Sony: momentos brillantes, pero en conjunto, poca consistencia. Tal vez sea eso cierto de que FFVI sea la gran obra de Uematsu, y su cima antes de su lento declive, pero que el negativismo de una parte de mis palabras no os reprima para escuchar este cuádruple disco: hay fallos, sí, y la calidad sonora es bastante mejorable, pero los aciertos compensan una gran, gran parte de los errores, y convierten a esta obra en un buen, aunque demasiado irregular, álbum.

Mis favoritos:

  • CD 1: Anxious Heart, Tifa's Theme, Still More Fighting, Crazy Motorcycle

    CD 2: Main Theme of FFVII, Ahead On Our Way, Farm Boy, Cinco de Chocobo, J-E-N-O-V-A

  • CD 3: Cosmo Canyon, You Can Hear The Cry Of The Planet, Aerith's Theme, Buried In The Snow

  • CD 4: Jenova Absolute, One-Winged Angel, World Crisis

Mi nota: 6.5

Música, Videojuegos, Review

Viernes, 7 de Noviembre de 2008

9:31 pm

Pienso empezar con este una serie de artículos donde dé un repaso por las bandas sonoras que he escuchado de una de las sagas de videojuegos más importantes (y longevas) de la industria videojueguil: Final Fantasy. Es la primera con la que muchos aficionados se iniciaron en esto de escuchar música de videojuegos (mi bautismo fue un poco antes de conocer los Final Fantasy, con la saga Ridge Racer), y su compositor principal durante muchos años, Nobuo Uematsu, es considerado el John Williams de este género, al menos en popularidad. Notaréis que empiezo a partir del VI: mi nivel de tolerancia al chiptune es bastante limitada, y bandas sonoras anteriores a esta se me hacen inescuchables, por más que lo he intentado (ya escuchar las del FFVI o FFVII se me hace complicado, imaginaos cosas como la del III o la del V, por buenas que sean, que estoy seguro que lo son). Además notaréis que mis gustos son peculiares, y mi nivel de adoración por Uematsu limitado, pero si esto le sirve a alguien para ponerse a escuchar lo que considero que son, en general, buenos temas encerrados en álbumes de cuatro CDs, bienvenida sea esta lista. Comenzamos por la primera cronológicamente hablando: Final Fantasy VI. Ah, último aviso: intentaré evitar los sopilers, pero PUEDE HABERLOS. Quedáis avisados.

Final Fantasy VI OSV (OSV: Original Sound Version, si no me equivoco)

Año: 1994

Compositor: Nobuo Uematsu (todas las canciones, si no me equivoco)

Final Fantasy VI. El mito. El videojuego que abrió a Squaresoft las puertas del mercado americano, el salto de madurez de la saga (se introducían temas en el argumento como el suicidio o el medio ambiente), 14 personajes de los cuales más de la mitad son considerados memorables, un malo antológico (Kefka, el mejor malo de la saga, más que nada porque está completa y absolutamente loco, y su risa es maravillosa) y en lineas generales, uno de los mejores juegos de la saga, a pesar de, para mi personal y extraño gusto, contener tantas de esas marcas de identidad de la saga que tanto me termina sacando de quicio (esos diálogos a veces absurdos, o simplemente ridículos, esos guiones que prometen mucho y que al final SIEMPRE van de lo mismo: grupo de gente se reúne para salvar el mundo porque es viernes por la tarde y no hay nada más interesante en el cine, imposibilidad de esquivar a los enemigos…) Si, mi relación con la saga es de amor-odio total: me gustan sus historias, a pesar de que en el fondo sean casi siempre de lo mismo, no me molesta su mecánica, aunque me termine resultando pesada y me gusten mucho más otras, etc… Pero no estamos aquí para hablar del juego, eso le corresponde a gente más cultivada en esas lides y mejor informada que yo, sino para hablar de su banda sonora, así que vamos con ella.

Final Fantasy VI OSV es considerada la obra más importante de Nobuo Uematsu, la más arriesgada, la que mejor aprovecha el hardware para el que está compuesta (SNES), y en lineas generales, su mejor obra, siendo considerada una de las mejores y más influyentes bandas sonoras de la historia de los videojuegos. ¿Merece tal consideración? Probablemente. En términos absolutos no puedo disfrutarla tanto como otras más recientes (FFX o FFXII) por el hardware para el que está compuesta, que por muy bueno que fuera en la época, no deja de sonarme demasiado primario, falto de texturas, agresivo para mis oídos, pero hay que reconocer que con unos mimbres tecnológicos tan limitados, Nobuo hace milagros, y consigue que una ópera suene medio convincente (Aria di Mezzo Carattere), que un tema de 15 minutos dividido en mútiples secciones sea disfrutable (Dancing Mad: el mítico tema final de batalla), o que nos creamos que la SNES puede sacar arpas y violines de la nada (Celes, por ejemplo). Aunque, siendo el aprovechamiento del hardware tan sobresaliente (de hecho, la banda sonora del FFVII, a pesar de estar en un hardware a todas luces superior, suena en demasiadas ocasiones peor que esta), esta banda sonora es mítica porque no contiene ni un solo momento bajo, ni un solo tema de relleno, nada: los 61 temas, del primero al último, son como mínimo disfrutables. Estamos hablando de que en un disco de 61 (SESENTA Y UNO, 50+11, VEINTE MAS CUARENTAYUNO) temas no hay NINGUNO desechable. Y encima, no existe la monotonía: además de los estilos tan dispares de los temas anteriormente mencionados (una ópera, un tema de ¿rock? progresivo de 15 minutos, música casi de cámara) hay tecno (Techno de Chocobo), un intento de blues marciano (Slam Shuffle), pianolas que suenan al Salvaje Oeste (Spinach Rag), vals (The Wedding), marchas fúnebres y depresivas (Dark World), incluso mínimos (MUY mínimos, no os penséis nada a lo Ministry, por Dios) toques industriales (Devil’s Lab). Mucha variedad, pero el estilo de Uematsu queda perfectamente bien definido: melodía sencilla, de no muchas notas, pero suficientemente expresiva para poder darle a la escena a la que acompaña el sentimiento adecuado. Y en esta banda sonora, el compositor está en racha, firmando algunos de sus mejores y más celebradas melodías (Terra, Edgar and Sabin, Dark World, los ya mencionados Aria Di Mezzo Carattere, Dancing Mad y Celes, Kids Run Through The City, la siniestra y juguetona Kefka…) Lo sorprendente, como ya he recalcado antes, no es la abundancia de buenos temas, es la falta de temas de relleno, y eso, en un disco de 61 temas, es casi un milagro. A pesar de tantos halagos dedicados, debo de decir que no es mi banda sonora preferida de la saga, debido a los problemas derivados del hardware para el que fue compuesta que ya he comentado antes, reflejándose eso en la nota, a priori no tan alta como este supertocho pudiera dar a entender, pero sí que está entre los primeros puestos del ranking, siendo sin duda la mejor muestra del talento del denominado John Williams de los videojuegos. Además, nos dio una adaptación orquestal maravillosa: FFVI: Grand Finale (donde se adaptaban 11 de los mejores temas de esta gran banda sonora), donde estas melodías brillantes tienen por fin el cuerpo sonoro que se merecen.

Mis favoritos:

  • CD 1: Opening Theme, Edgar and Sabin, Kefka, Phantom Train, Kids Run Through The City, Celes
  • CD 2: Terra, Techno de Chocobo, Aria De Mezzo Carattere, Grand Finale, Devil's Lab, Relm
  • CD 3: New Continent, Dark World, Epitaph, Last Dungeon, Dancing Mad
Mi nota: 8.5

Humor, Videojuegos

Jueves, 28 de Agosto de 2008

10:46 pm

De enlace en enlace he llegado a este grandioso artículo de Destructoid, donde se nos habla de las diez reglas de oro que debe tener todo juego de rol japonés (Final Fantasy, Star Ocean, Grandia, Lost Odyssey, etc...). Yo me he pasado unos cuántos de ellos (que recuerde: FFVII, FFVIII, FFIX, FFX, FFX-2, FFXII, Star Ocean 3, Shadow Hearts: Covenant, Vagrant Story...) y puedo corroborar que todos los que he probado cumplen bastantes de estas, e incluso algunos absolutamente todas. Podría meter aquí una diatriba contra lo anquilosado del género, la casi nula evolución que ha tenido a lo largo de los años, las historias culebronescas con 35 giros de guión sacados "por-mis-huevos-que-son-muy-grandes"... pero sería ir contra mí mismo, ya que algunos de los juegos de la lista anterior me los he pasado cerca de tres veces, y alguno unas cuántas más (por cierto, algun día tendréis la desgracia de leer un buen tocho sobre por qué pienso que FFXII es el mejor Final Fantasy de la saga, y ya de paso, por qué su banda sonora, hecha por el gran Hitoshi Sakimoto, es la que más me gusta de la saga) Ah, en Fuel Blog lo tenéis traducido al español.

Ten Golden Rules of Japenese RPGs (Destructoid)

Videojuegos, Noticias

Lunes, 14 de Julio de 2008

10:52 pm

Comienza el E3, una de las ferias de videojuegos más importantes del mundo, y Microsoft tenía la primera conferencia. Según comentan, ha sido bastante anodina, hasta que en los últimos minutos han soltado la bomba: Final Fantasy XIII saldrá en Xbox 360 también. No quiero ni imaginar cuánta pasta habrá soltado Microsoft para romper esta legendaria exclusividad, pero suena a misil en todo el centro de PS3, sobre todo en su estrategia en Japón. O Sony contraataca con algo aún más gordo (gordo del nivel de remake exclusivo del FFVII), o su futuro en ventas en general (hablamos de posiblemente el mayor vendeconsolas exclusivo que le quedaba a Sony junto a la saga Metal Gear Solid) se complica muchísimo.

(esto lo ví en Kotaku)

EDIT: se ha anunciado en los Estados Unidos y en Europa, pero no se ha dicho nada de Japón, así que no sé si saldrá allí o no en la Xbox 360.

Videojuegos, Videos

Martes, 1 de Julio de 2008

1:27 pm

Tías de los Final Fantasy se dan de hostias contra tías de los Dead Or Alive (¿por qué? Porque sí), en una orgía de saltos, tirabuzones, disparos y demás que demuestra un desprecio por las leyes de la fisica bastante impresionante. Pero las peleas están muy bien coreografiadas, la animación no está nada mal, y te lo pasas en grande. Me recuerda a FFVII: Advent Children, pero sin resultarme ridícula. Ah, y con un argumento que me resulta bastante más profundo, complejo y atrayente que el de aquella... cosa...

Dead Fantasy I

Dead Fantasy II

Videojuegos

Sábado, 23 de Febrero de 2008

8:40 pm

Audiosurf se parece a primera vista a Amplitude: juego musical, un camino de pistas (tres en Audiosurf), una nave que las recorre, gemas (en este caso, bloques) que recoger al ritmo de la música... Pero tiene dos diferencias claras con el juego de Harmonix: los bloques que recoges al ritmo de la música se van apilando cual Tetris, con lo cual, cuantos más apiles del mismo color, más puntos (lo mejor para enterarse cuál es su mecánica es mirar los videos que vienen en la web). Y la más importante: funciona con CUALQUIER MP3 QUE TENGAS (como el mítico Vib Ribbon). No creo que haya quedado suficientemente claro:

FUNCIONA CON CUALQUIER MP3 QUE TENGAS


Eso en mi caso implica unas 22000 fases que explorar. Y modo online, y bastantes modos de juego (poder empujar bloques, redistribuirlos al azar...) Y lo más demencial: cuesta sólo 10 euros en Steam. Ya tengo juego para desengancharme del Oblivion un poco.

Videojuegos, Videos

Miércoles, 11 de Julio de 2007

12:45 pm

El E3 ha comenzado, y ya han salido algunos trailers y vidrios la mar de interesantes.

-Empezamos por Killzone 2, el cual ayer presentó este trailer con cosas ingame, y que es bruto, bruto, bruto, pero que muy, muy, muy bruto. No sé si a un nivel Crysis de brutalidad, pero para consola es de lo más bruto que se ha mostrado hasta el momento, y se acerca sorprendentemente al nivel mostrado en el video del pasado E3; y no olvidemos que estamos frente a una pre-alpha, y que el juego está previsto que salga para el 2008, así que aún hay margen para mejorar muchísimo más. No me gustan los FPS, así que si alguna vez soy rico y tengo una PS3 no creo que me lo compre, pero enhorabuena a Guerrilla, tienen un vendeconsolas entre manos. Lo podéis ver aquí.

-Bungie también ha presentado algo nuevo de su Halo 3. No me parece tan bruto como Killzone 2 (que por si no ha quedado claro, es bruto, bruto, pero que muy bruto), pero también me ha impresionado, y además el apartado artístico me gusta más que el de Killzone 2 (arbolitos, cascaditas, cielos azules...). De nuevo, si tengo una Xbox 360 algún día no creo que me lo compre (no me gustan los FPS), pero puede molar. Lo podéis ver aquí.

-El tercero es Mass Effect, cuyo trailer es más corto que los anteriores, pero me ha encantado: este sí que me lo compraría pero YA (action-rpg con trasfondo de ciencia ficción, y además hecho por Bioware, es decir, un ganador en mi lista). Podéis verlo aquí.